Un grupo de activistas se manifestó frente a las tiendas de Apple en distintas ciudades Estados Unidos rechazando el nuevo sistema de seguridad y monitoreo de equipos que la empresa implementó para combatir la circulación de pornografía infantil en sus dispositivos. Alertan por los riesgos de que sea usado con otros fines.

Los manifestantes alegan que se trata de una "vigilancia masiva" que viola la política de privacidad. La herramienta iba a ser lanzada este mes pero tuvo que retrasada por las críticas de los usuarios.

Sistema contra el abuso infantil

Apple desarrolló un sistema de detección de pornografía infantil en sus dispositivos móviles que, hasta el momento, no fue implementado. Esta herramienta trabajaría en conjunto con una base de datos elaborada por los organismos encargados de hacer cumplir la ley y el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC).

De esta forma, las imágenes o videos que ingresen en los dispositivos de la empresa serán comparados con el material de archivo y, a través de un sistema de huellas digitales virtuales, se determinará si es este tipo de material ilícito o no.

El sistema sólo funciona por comparación con el material ya registrado por los organismos involucrados en el tema. Es decir, el algoritmo no puede "reconocer" una imagen que no haya sido detectada antes. 

 

Todo este proceso se realiza de manera automática, pero una vez que se detectan más de 30 archivos en un mismo usuario, se procederá a una revisión manual. 

La empresa creada por Steve Jobs aseguró que no trabajarían con organismos gubernamentales, sino que sería con administraciones externas al Estado.

El uso del Gobierno como foco de la polémica

A las pocas semanas de que la empresa anuncie oficialmente este sistema, tuvieron que postergar su implementación por la gran cantidad de críticas de sus usuarios. El principal motivo que preocupa es que Apple pueda ceder ante las presiones de los gobiernos para utilizar esta función para la detección de algo más que no sea pornografía infantil. 

Por ello, la empresa de la manzanita sacó un comunicado para explicar su decisión: "Basándonos en los comentarios de los clientes, grupos de defensa, investigadores y otros, hemos decidido tomarnos más tiempo durante los próximos meses para recopilar información y realizar mejoras antes de lanzar estas características de seguridad infantil de importancia crítica".

"La vigilancia masiva no es el tipo de mundo en el que quiero que crezcan mis hijos", dijo la directora ejecutiva de Fight for the Future, Sarah Roth-Gaudette, y explicó que aunque cree que las intención de Apple "son buenas", están "tratando de encontrar una solución tecnológica a lo que creo que es un problema social".

El lunes por la noche, día previo a la presentación de los nuevos modelos de iPhone, varios grupos de manifestantes se organizaron para protestar frente a las tiendas minoristas de Apple en más de 10 ciudades de Estados Unidos.

Evan Greer, director de Fight For the Future, vio como algo positivo que la presión haya retrasado el lanzamiento de esta medida, pero indicó que es necesaria su cancelación definitiva: "Realmente no hay una forma segura de hacer lo que han propuesto".

Además, alertaron sobre la posibilidad de que Google implemente un sistema similar en los dispositivos Android, lo que provocaría una vigilancia constante sin consentimiento.

En tanto, el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados insistió en la importancia de implementar este programa: "Con tanta gente que usa los productos de Apple, estas nuevas medidas de seguridad tienen el potencial de salvar vidas para los niños que son atraídos en línea y cuyas horribles imágenes están circulando en material de abuso sexual infantil".