La explosión que han tenido las fintech en los últimos años en el país es palpable. En la actualidad, hay unas 150 empresas que brindan diferentes servicios financieros en línea, motivadas por cierta flexibilidad que ofrece la regulación local.

En ese contexto, el mercado argentino se ha vuelto apetecible para quienes le brindan soluciones tecnológicas a este tipo de compañías. "Argentina es el cuarto país de la región y está teniendo un gran crecimiento. Otros mercados de América latina, como Brasil, México y Colombia también son muy atractivos", explica a BAE Negocios, Edgardo Torres Caballero, Director Ejecutivo de Mambu Americas. Justamente, esta empresa cerró una alianza con la emisora de tarjetas de crédito Naranja. A partir de ahora, Mambu se encargará de incrementar lo productos digitales de Naranja.

Es tan importante la proyección que tienen las fintech que, según el primer estudio del ecosistema Fintech argentino financiado por el BID y Afluenta, cada una de ellas proyectan una facturación superior a los u$s500.000 en los próximos tres años. Todas ellas, tienen en su plan de negocios encarar su expansión internacional y las empresas de servicios tecnológicos se proponen acompañar ese crecimiento exponencial. "Por ejemplo, nos interesa ser parte del proceso de instalación en el país de las billeteras digitales", agrega el ejecutivo.

La mayoría de las compañías son pymes y el 80% cuenta con menos de cincuenta empleados. Según el informe, el 29% de las empresas realizó un inversión inicial de un millón de dólares, 35% entre u$s100.000 y un millón y 36% menos de 100.000 dólares.