La empresa Remington, la fábrica de armas más antigua de Estados Unidos, fundada en 1816, solicitó la protección federal por bancarrota, según documentos presentados en un tribunal del Estado de Delaware.

La medida adoptada por Remington Arms. y su empresa matriz, Remington Outdoors, se produce en medio de la caída de las ventas en los últimos doce meses que sufrió la bicentenaria compañía, que fabricó numerosos tipos de pistolas, rifles, fusiles y escopetas desde su fundación, indicó la agencia de noticias EFE.

La empresa es ahora propiedad mayoritaria de Cerberus Capital Management, un grupo de capital privado que pretende vender los activos del fabricante de armas una vez que se complete el proceso de quiebra, informó por su parte el diario USA Today.

Remington continuará operando bajo la protección del capítulo 11 del código de bancarrota de los Estados Unidos, una acción que permite a las compañías con problemas financieros crear un plan de reestructuración para mantenerse en funcionamiento y pagar a sus acreedores.

El director financiero de Remington, Stephen Jackson, aseguró en la última presentación de resultados que la compañía sufrió una disminución "significativa" en los ingresos y ventas en los últimos doce meses.

La noticia de la declaración de bancarrota de Remington se produce luego de que un millón de personas, mayoritariamente estudiantes, salieran el sábado último a las calles de 800 ciudades de EE.UU. para reclamar un mayor control de acceso a las armas, que ayude a reducir la violencia armada en general y en los centros educativos del país.