Comenzó a circular por WhatsApp un mensaje titulado; “Rebelión fiscal ahora o nunca”. Surgió de un grupo de empresarios que convoca a una rebelión fiscal y pide que el 1 de abril todos publiquen la carta en sus redes. No lleva firma, sólo una frase de José de San Martín que dice: “No hay revolución sin revolucionarios”. Si bien muchos se apuran en desmarcarse otros lo comparten entusiasmados.

Si bien es cierto que el sector empresario debe enfrentarse a un panorama muy complejo, con caída de ventas o cierre de negocios, mientras deben seguir pagando sueldos, alquileres e impuestos, llama la atención que en plena pandemia de coronavirus los grupos de Whatsapp sean para llamar a no pagar impuestos y exigir un Estado más austero, auto proclamándose “revolucionarios”.

La convocatoria es clara: “A partir del 1 de abril, suspendamos por 90 días la presentación y pago de los Impuestos más regresivos que tenemos: Impuesto a las Ganancias, IVA e Ingresos Brutos. Suspendamos por 90 días el pago de autónomos y monotributo. Sí, todos juntos nos sumamos a 90 días de abstinencia fiscal, el Estado sentirá el poder generador de nuestro aporte”.

Y pese a los esfuerzos que realiza el Estado para atender la pandemia del coronavirus, continúa: “exijamos que los Senadores y Diputados, con sus sueldos asegurados y ajenos al riesgo de emprender, trabajen en una reforma tributaria integral y una reducción del gasto público”. 

La amenaza es concreta: “En esta crisis terrible y sin precedentes, un esperanzador brote de rebelión se está caldeando. Una suerte de indicios hace pensar que de esta catástrofe va a surgir el fósforo que finalmente prenda la mecha de una bomba que debería haber explotado hace mucho tiempo”.

Escondidos tras el anonimato señalan: “Hoy los nombres no tienen importancia. Podría ser cualquiera de los millones de argentinos que emprendemos, arriesgamos, invertimos, contratamos gente, trabajamos sin jornada, sin permitirnos licencias; dependiendo mes a mes de nuestro esfuerzo e ingenio, sin ninguna certeza de ganancia cierta. Podría ser otro más de los que está cansado de ver a su socio mayoritario y bobo, el Fisco, llevarse la mayor tajada sin hacer nada. Sin hacer nada excepto obstruir, impedir y complicar”.

En un contexto donde ya comenzaron a avecinarse despidos, no podían dejar afuera a los trabajadores. La carta señala: ”Podría ser cualquiera de los que no aguanta más la prepotencia sindical, la industria del juicio laboral, los servicios deficientes y caros, los intereses usureros, la burocracia, el patoterismo fiscal, el abuso, el exceso, la ineficiencia y la inoperancia, la competencia desleal, la incompetencia. Podría ser el que está harto de tener empleados que ganan poco, pero cuestan mucho”.

El mensaje anónimo que circulan algunos empresarios no termina. “Harto de pagar el anticipo de una ganancia que nunca llega. Harto de que nos pidan otro esfuerzo más, sin hacerlo también ellos. Harto de verlos hacer lo que a nosotros no nos dejan, y que nos hagan hacer lo que ellos no hacen. Harto de que nos subestimen, menosprecien y manipulen; de que nos usen y abusen”.

A tres meses y medio del comienzo del nuevo gobierno de Alberto Fernández y de la peor crisis sanitaria que podría azotar  al país y que ya azota al mundo, no dudan en enfrentarlo.

 “En la vorágine de sobrevivir el día a día en la Argentina, reprimimos y postergamos el deseo de rebelión que todo emprendedor lleva adentro; el sentimiento rebelde que nos hizo independientes. El miedo a perder lo que tanto nos costó construir, nos mantuvo dóciles, sumisos y resignados. Un sistema fiscal abusivo y voraz, nos obliga a jugar siempre al límite de las reglas. Un sistema tan siniestro como eficaz nos mantiene persiguiendo la zanahoria, sin darnos cuenta que caminamos lentamente hacia el abismo”, sigue el mensaje que distribuyen sin pausa por WhatsApp.

Sin duda, el mensaje firme del presidente que en estos últimos días les envió Alberto Fernández influyó:”Como dije en el G20, nadie se salva solo. Hay que ser solidario, ponerse en el lugar del otro y ayudarlo. Algunos miserables olvidan a quienes trabajan para ellos y en la crisis los despiden. A esos miserables les habló el Papa Francisco y ahora les digo, yo no dejaré que lo hagan”.

Seguramente lo que más les dolió fueron algunas frases del presidente como: “Bueno muchachos, llegó la hora de ganar menos” o “voy a ser duro con los que despiden”.

El mensaje que circulan conocidos empresarios por Whatsapp no termina: “Pero el cisne negro llegó. Inesperado, devastador e implacable, el COVID-19 cambiará nuestra realidad para siempre. Ver desmoronarse en pocos días lo que construimos en años nos obliga a replantearnos las cosas.  Lo que tenemos para perder ya no es tanto. Lo que tenemos para ganar es mucho. Es momento de exigir que nos dejen ponernos de pie. De exigir que el esfuerzo lo hagan también ellos. Es momento de decir: basta de abuso fiscal”.

En uno de los peores momentos que atraviesa el país, con millones de argentinos encerrados en una cuarentena para no perder la vida, a algunos poco les importa.

Hicieron un llamado contundente: “Dejemos de financiar a un Estado ingrato y abusador. Dejemos que se valga por sí solo, como lo hacemos nosotros. Llevemos juntos un mensaje contundente de BASTA DE ABUSO FISCAL. Que por una vez sea el Estado quien nos pida por favor que hagamos, en vez de nosotros suplicar para que nos dejen hacer. Refundemos Argentina sobre la base de lo que alguna vez nos hizo grandes: nuestro poder emprendedor”.

Uno de los empresarios que hace circular el mensaje es Miguel Angel Fosatti, el dueño de la legendaria marca John Foos. Mientras otros, como Martín Cabrales señalan: “Me parece irresponsable, no es el momento. Todos tenemos que ser solidarios y asumir cada uno nuestra responsabilidad. No me parece serio y menos que no tega autor”.

Desde otros sectores como el inmobiliario, si bien reconocieron algunas coincidencias coincidieron que no es responsable esta convocatoria. Un reconocido industrial textil, prefirió no opinar con sus nombre y apellido, aunque señaló: “Vienen tiempos complejos, es difícil la situación del presidente y muy difícil la de las empresas. Nosotros no imprimimos dinero y hace cuatro años que la mayoría perdemos. Pero hoy es momento de apoyar todos a Albero Fernández”.

Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina, no dudó en tomar posición: “Es una locura, sería bueno saber quien lo firma. No veo el sentido de hacer un comunicado así cuando el Estado vive de los impuestos. Cuando pase la pandemia y enderecemos la economía será momento de discutir todo. Si no se pagan impuestos el Estado no va a poder pagar sueldos a médicos ni atender los problemas, la única solución va a ser la emisión y no la recaudación”.

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Graciela Moreno

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