Si bien la relación de franquicias argentinas con respecto a las extranjeras es la más alta de Latinoamérica, superando al 90%, nada impide que haya mucho lugar para marcas foráneas que muchos argentinos conocen, no solo por su presencia en el país entre los años 90 y principios del 2000, sino también por sus viajes por el mundo.

Un caso emblemático es el de la tradicional cadena de cafés colombiana Juan Valdez, que ya está presente en Chile, Bolivia y Paraguay y que, a pesar de algunos amagues, aún no llegó al país. Algo similar ocurre con marcas grastronómicas y cadenas de ropa de diferentes partes del mundo.

El sector de las franquicias mueve alrededor de $90.000 millones en el país

El atractivo para las marcas extranjeras es un mercado total de más de 42 millones de habitantes y una plaza como Buenos Aires, que es la segunda área metropolitana de Sudamérica, con 15 millones de clientes potenciales. Además, en el interior hay diez ciudades con más de un millón de habitantes. Pero no sólo eso: el país cuenta con 125 centros comerciales y una gran cantidad de shoppings a cielo abierto, sobre todo, en el interior. Además, hay una buena cantidad de polos gastronómicos.

Se estima que el negocio local de las franquicias mueve cerca de $90.000 millones.

Estadísticas del Departamento de Comercio de Estados Unidos demuestran que solo 23% de los negocios independientes (no franquiciados), iniciados en los últimos diez años han arribado a su décimo año de vida. En el caso del franchising, la proporción es inversa, es decir, 92% de los negocios franquiciados siguen funcionando y solo 8% desapareció por diversas razones.