Este viernes 14 de febrero, más de 1.375.000 personas participarán de la celebración del Día de los Enamorados (Día de San Valentín), se proyecta un consumo promedio de $1.200, según los resultados de un informe de la consultora privada Focus Market elaborado para la CAME.

Unas 9.021 personas fueron encuestadas de entre 18 y 65 años, y revelaron gastarán en promedio de regalos o experiencias para la celebración entre $60 y $3.500 en promedio.

En contraposición a la tendencia de los Estados Unidos en Valentine's Day, que es el principal consumidor mundial del día de San Valentín, en Argentina primarán los servicios por sobre la adquisición de bienes.

Además, el hecho de que la celebración de este año sea un día viernes, se espera que favorezca el consumo durante el fin de semana, especialmente en actividades recreativas al aire libre.

Lugares elegidos para el consumo:

  • Centros comerciales a cielo abierto (35%).
  • Comercio electrónico (30%).
  • Shoppings (24%).
  • Outlets (11%).
  • Supermercados (6%), entre otros.

"La gran participación del comercio electrónico en las ventas está asociado al alto volumen de transacciones en el comercio de servicios (bares, restaurantes, hoteles, spa, etc) para dicha jornada", afirma el informe de la consultora.

Los rubros con mayor proyección de participación en la demanda son:

  • Experiencias como día de Campo, Spa, Paseo en Barco, etc. con un 21%.
  • Desayunos o cenas a domicilio (16%). 
  • Restaurantes (15%).
  • Hoteles y Spa (10%).
  • Perfumería (9%).
  • Marroquinería, tarjetas y bijouterie, en menor porcentaje.

El sector gastronómico se estima que registren un consumo en:

  • Picadas 41%.
  • Asado 17%.
  • Pescado y Mariscos 15%.
  • Pizza 10%.
  • Pastas, sushi y otros, en menor medida.

El 2020 trae aparejado un cambio en las tendencias de consumo previstas para esta celebración, en la que según indicó Damián Di Pace, director Focus Market, en diálogo con Télam, "no sólo celebran esta fecha personas que se asumen enamoradas o en pareja, sino que es una excusa para salir y consumir, con amigos, familia, entre otros."

Existe también un cambio en los productos consumidos y las ventas minoristas que se realizan en esta fecha respecto de años anteriores, y el economista de Focus Market explicó que "ya no se consumen tantas flores y bombones, que sólo representarían un 5% del total, el disfrute se ve diversificado en diferentes destinos, entre los que el consumo de servicios ocupa el primer lugar."

La fecha hace que proliferen también eventos y fiestas "Anti San Valentín", en los que una gran cantidad de personas eligen participar en rechazo a esta celebración, algo que sin embargo también se proyecta en una inyección de consumo.

El cementerio de la Recoleta, por ejemplo, fue sede la semana pasada de un evento de estas características donde concurrieron unas 100 personas, con una entrada de $200, y se relataron historias de desamor a través de las vivencias de personajes históricos.

Es un encuentro que lleva ya tres años y que, según comentaron a Télam los organizadores del evento, "recaudó el doble en entradas que el que se convoca para este viernes en festejo del 14 de febrero."

A favor o en contra, el evento se revela como un gran motor de consumo en el mes de febrero.

El vocero de CAME, Pedro Cascales, en diálogo con Télam resaltó que este año y particularmente en este mes, "si bien existe poca capacidad para hacer nuevas compras porque muchas personas tiene todavía sus tarjetas al tope, y eso es una limitación, debería haber más consumo por los efectos de los incentivos del gobierno respecto de recomposición salarial, y la renovación del "Ahora 12", con tasas promocionales".

Esto "sumado a los créditos a menores tasas del Banco Nación, todo lo cual inyecta liquidez al mercado y se vuelca al consumo", agregó el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.

El secretario de prensa de la CAME dijo además que, "en los dos últimos meses, el 34,4% de los ingresos adicionales que fueron cobrados se destinaron al consumo corriente y se inyectaron en la economía, y si bien no sabemos si hay números positivos, sí hay un cambio en las expectativas de los empresarios, y se espera un impacto en el consumo y una desaceleración en la caída de las ventas minoristas respecto de un año atrás".