Desde que el 45% del paquete accionario de Santista Argentina, ex Grafa, pasó a manos argentinas se multiplicaron las inversiones. La empresa estuvo durante 26 años en manos extranjeras y el año pasado, los empresarios Carlos Muia y su hermano José Antonio decidieron recuperarla y traer sus marcas emblemáticas como Ombú y Grafa.  En total invirtieron 18 millones de dólares para aumentar la capacidad de producción en un 30%.

Ambos hermanos son conocedores del sector, son los mayores empleadores privados de la provincia de Catamarca y Carlos Muia es el presidente de la Unión Industrial de Catamarca. Radicaron su empresa en Catamarca en 1982, son dueños de cuatro plantas textiles en el norte argentino y tienen el 45% de la planta de Santista en Tucumán. Dan trabajo a 2.000 personas.

En Catamarca tienen la planta de Confecat, hace 10 años llegaron a La Rioja e instalaron dos plantas textiles en Famatina. Durante la pandemia compraron la quiebra de Confecciones Riojanas que había cerrado en 2019 y absorbieron a los 80 operarios que habían quedado en la calle y sin indemnización.  

“Los que trabajamos en el mercado interno necesitamos ver felices a nuestros colaboradores, que tengan un salario acorde con sus necesidades, porque con su consumo generan un efecto multiplicador en toda la economía".

La planta de Tucumán de Santista da trabajo a 950 personas y produce 2.200.000 metros de tela de jean mensuales y un millón de metros de tela de gabardina para vestir sport y para indumentaria de trabajo.

Carlos Muia señaló a BAE Negocios: “Desde que tomamos la posesión llevamos invertidos 18 millones de dólares que se van a cristalizar entre este fin de año y los primeros meses del 2023 con la incorporación de la última tecnología japonesa y alemana. El objetivo es hacer crecer la producción un 30% y mejorar la calidad porque son máquinas modernas con menos fallas. Queremos prepararnos desde lo tecnológico para disputar el mercado interno y apuntamos a la posibilidad de exportar el año que viene”.

"Son los genes de cierta parte del empresariado argentino que desde el interior tiene una visión federal distinta a la pulsación de la city porteña"

Para dimensionar lo que representan los Muia desde el norte argentino: “En el segmento de indumentaria de trabajo tenemos el 75% de la oferta y en telas de jean somos el productor más importante del país”.
Industriales que pese a todo, piensan en invertir y generar más fuentes de trabajo. “Somos parte del empresariado nacional que ya está acostumbrado a los vaivenes de la economía argentina y no digo que tengamos antídotos o que estemos impermeables ante las oscilaciones de nuestras políticas económicas, pero nos acostumbramos a lo bueno y a lo malo. Son los genes de cierta parte del empresariado argentino que desde el interior tiene una visión federal distinta a la pulsación de la city porteña. Desde el interior tenemos un corazoncito muy pegado a la producción y generación de mano de obra. Buscamos retener a los jóvenes de nuestros interior profundo y evitar que se desmiembren las familias y tengan que migrar. La mayoría se va sin regreso a su tierra natal y a sus orígenes”.

Están con un gran proyecto de crecimiento en La Rioja pero está supeditado a las condiciones y medidas del mercado. Estaba todo listo y se chocaron con la imposibilidad de girar a los fabricantes los anticipos para poder traer la maquinaria y sin anticipos, nadie fía. Tienen los problemas de muchas industrias, tuvieron una máquina robótica parada 20 días porque no conseguían que les despacharan una plaqueta electrónica de 400 dólares que venía de Francia.

"Tengo confianza, démosle 30 días al nuevo ministro y a su gabinete para que puedan implementar los planes que tienen en mente. Estoy contento con la incorporación del Vasco José Ignacio De Mendiguren, pero una golondrina no hace verano"

“Vivimos al límite, con la angustia de saber si algunos insumos nos van a alcanzar para la producción diaria. Algunas medidas desde la lógica no tienen ningún raciocinio. No es fácil imponer condiciones y menos desde Argentina. Tengo confianza, démosle 30 días al nuevo ministro y a su gabinete para que puedan implementar los planes que tienen en mente. Estoy contento con la incorporación del Vasco José Ignacio De Mendiguren, pero una golondrina no hace verano”, dice Carlos Muia.

Es uno de los pocos empresarios que siempre que habla de sus empleados se preocupa por verlos felices, algo que no se da muy seguido. “Los que trabajamos en el mercado interno necesitamos ver felices a nuestros colaboradores, que tengan un salario acorde con sus necesidades, porque con su consumo generan un efecto multiplicador en toda la economía. Si no tienen capacidad de consumo gran parte de la rueda productiva se detiene en algún momento”, repite y busca que sus palabras lleguen lejos.

Más notas de

Graciela Moreno

Charly Alberti lanzó su cerveza con malta de agricultura regenerativa

Rock y negocios:la historia de un acuerdo impensado

Grupo Libertad destina $900 millones para la apertura de su nuevo formato minimayorista

Los minimayoristas ofrecen venta por volumen a precios competitivos

Le Coq Sportif vuelve a fabricar calzado deportivo en Argentina en Bicontinentar

Bicontinentar pasó de 50 a 500 trabajadores en menos de un año y medio

Yapa, el nuevo mercado gastronómico del shopping de Villa del Parque

Diez propuestas gastronómicas, teatro y DJ

Nuevo shopping outlet: más de 30 primeras marcas llegan a Villa del Parque

Un gran outlet sustentable abre sus puertas en noviembre en el ex shopping de Villa del Parque

Puma invertirá 7 millones de dólares y sumará 400 trabajadores

Puma pasará de fabricar 3 millones a 5 millones de pares en 2025

La historia de Nigo, el diseñador japonés que creó la remera que usó Lionel Messi

Nigo, el diseñador japones que revoluciona la moda

Panini duplicó el turno de producción de figuritas del Mundial Qatar 2022

Los kiosqueros piden un tercer turno de producción para normalizar la demanda

Un ex jugador de fútbol apuesta a la gastronomía francesa en Recoleta

Gontran Cherrier, la famosa marca de patisserie francesa llegó a la cuadra de La Biela

Cocho López, socio del nuevo helipuerto porteño del Autódromo

Daniel Saramaga y Cocho López invirtieron un millón de dólares