En época de pandemia y crisis económica, más de un empresario argentino está evaluando desprenderse de sus compañía, siempre y cuando, consiga por ella un precio razonable. Algo complicado en este contexto.

Un estudio realizado por GrupoSet entre 450 ejecutivos revela que el 60% vendería; un 20% lo pensaría, un 10% no lo haría y el resto no sabe.

A los que respondieron que sí, se les preguntó si con lo obtenido por la venta invertirían de nuevo en una empresa en Argentina. El dato fue igual de duro: el 70% aseguró que no.

Otra de las preguntas apuntó a conocer las causas por las que venderían la empresa. La mayoría de las respuestas se centraron en la falta de previsibilidad, la economía y los impuestos, indicó el portal mdz.

Los resultados no deberían sorprender a nadie. Hace años que la Argentina no tiene un plan que brinde un horizonte a los diferentes actores de la economía. Cada gobierno aplica sus recetas y solo ponen foco en el corto plazo, aseguran en GrupoSet.

Argentina es uno de los países con peor desempeño en los últimos 40 años del mundo. Comparados con los vecinos de la región, desde 1980 a la fecha Argentina solo vio crecer su PBI per cápita en un 7,5% contra 161% de Perú, casi 90% de Uruguay y casi 100% de Colombia.

Con índices de pobreza cercanos al 50% el mercado se ve deprimido, ya que solo se pueden consumir productos de primera necesidad. La presión tributaria es de las más altas del mundo y esto es aún peor cuando se mide la calidad de los servicios que el Estado presta con lo recaudado.

Horizonte

 

El estado anímico de los empresarios nunca estuvo tan bajo, no solo porque la crisis aún no pasó, sino porque lo que viene parece ser peor.

El estudio indagó también sobre cómo les había ido a sus negocios durante la pandemia, y los resultados no hacen más que reforzar lo obvio. Un 52% manifestó que empeoró durante los últimos quince meses.

Por otra parte, el 78% de los empresarios que consideró que el manejo de la pandemia por parte del gobierno fue malo.

Por último, el estudio intentó indagar sobre cuáles consideraban los empresarios que deberían ser las medidas que tendría que tomar la administración de Alberto Fernández para reactivar la economía y mejorar las condiciones de las empresas para que se desarrollen y vengan nuevas.

Según los empresarios hay que trabajar sobre cuatro variables. Inflación, ya que es imposible tomar decisiones a largo plazo con subas de precios como las de Argentina. La segunda es la flexibilización laboral, al igual que con los impuestos, el mundo ya comprobó exitosamente que cuanto más fácil es contratar a un empleado, más trabajo se genera. Tercero en la lista está el dólar: las restricciones genera dificultades para las empresas al querer comprar insumos para la producción. Por otro lado, con una inflación del 50% mantener las ganancias en pesos es el equivalente a perder la mitad de lo ganado en un año.

Por último está la previsibilidad: es imposible pensar a más de un año y esto atenta contra la lógica básica de desarrollo de un mercado, dicen los empresarios.