Royal Dutch Shell recaudará u$s1.700 millones con la venta de parte de su participación en la australiana Woodside Petroleum mientras continúa desprendiéndose de activos para reducir su deuda tras la adquisición récord de BG Group.

La mayor petrolera de Europa dijo en un comunicado que la venta de 71,6 millones de acciones, o el 8,5%, de Woodside con sede en Perth será suscrita por dos bancos de inversión a 31,10 dólares australianos por acción.

Esta cifra representa un descuento del 3,5% respecto al precio de cierre de Woodside. Shell ha completado o anunciado ventas de activos por más de u$s22.000 millones desde el año pasado como parte de un programa de desinversión de tres años por u$s30.000 millones.

La compañía asumió una cantidad récord de deuda para completar la adquisición de u$s54.000 millones de BG Group y el máximo responsable Ben Van Beurden ha dicho que la prioridad financiera de la empresa es reducir ese apalancamiento.

“Los ingresos de la venta contribuirán a reducir nuestra deuda neta”, dijo la directora financiera Jessica Uhl en el comunicado. Después de que se complete la venta hoy, Shell seguirá siendo propietaria de una participación del 4,8%, la cual ha acordado no vender durante un mínimo de 90 días.

La compañía anglo-holandesa se convirtió en accionista de Woodside tras una inversión conjunta en el consorcio North West Shelf a principios de la década de 1960. En 2000, intentó hacerse con el control de toda la compañía, una medida que fue bloqueada por el Gobierno australiano al año siguiente.