La petrolera Shell dispuso ayer aumentar hasta 3,5% los precios de los combustibles que comercializa, tal como lo hizo YPF el pasado martes.

De este modo, en la Capital Federal el litro de nafta súper se vende a $24,68 por litro y la V Power, $28,97; el diésel común cuesta $21,80 y el más caro, $25,79, según consignó la agencia Noticias Argentinas.

Shell había subido los precios en un 6% el mes pasado pero luego los bajó un 1 por ciento.

El martes, la petrolera YPF aumentó también en un 3,5% promedio el precio de sus combustibles, por segunda vez en los últimos quince días. La empresa estatal ya había subido los valores en 4,5% el 24 de enero último.

En ese caso, la nafta premium -la que más creció el consumo- pasó de $27,33 a $28,29 el litro (3,51%).

La versión súper trepó de $23,57 a $24,39 (3,48%), mientras que el gasoil premium (Diesel Infinia) aumentó de $24,22 a $25,07 (3,50%) y el económico de $20,79 a $21,52 (3,51%).

Desde que el Gobierno anunció la desregulación del mercado de combustibles, en octubre del año pasado, los precios aumentaron en cuatro oportunidades.

Impuesto
La petrolera estatal está a la espera de una reducción de 10% en el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC).

Por la nueva ley que se aplicará desde marzo, el ITC sobre las naftas será de $6,726 y el gravamen a la emisión de dióxido de carbono $0,412. Para el gasoil, $4,148 y $0,473 respectivamente. La rebaja del 10% que reclama YPF se aplicaría sobre $6,726 en naftas, o sea $0,6726, y sobre $4,148 en gasoil, $0,4148 menos.