Shell Argentina puso en funcionamiento una nueva planta de procesamiento de petróleo y gas en la formación de Vaca Muerta, en la provincia del Neuquén. De este modo, la compañía triplicó su capacidad de producción instalada, al incorporar 30.000 barriles de petróleo diarios (bpd) a los 12.000 bpd actuales.

"Con esta planta abrimos paso al desarrollo a gran escala de nuestros bloques ", declaró Sean Rooney, presidente de Shell Argentina. "Dar este salto tan importante en el contexto actual refleja que nuestro compromiso por el desarrollo de Vaca Muerta se mantiene firme a largo plazo, más allá de las coyunturas", señaló.

La nueva Central Processing Facility (CPF) puesta en marcha está emplazada junto a la anterior Early Production Facility (EPF), en el bloque de Sierras Blancas, y cuenta con un funcionamiento similar, aunque con el triple de capacidad de procesamiento. A esta planta se destinará la producción de los bloques que opera Shell Argentina en la zona para su separación, procesamiento e inyección en los ductos de transporte.

Este hito anunciado por Shell Argentina se enmarca en el plan de desarrollo a gran escala que la compañía anunció a finales de 2018 para los bloques de Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste (CASO), en la ventana de petróleo de Vaca Muerta.

Shell Argentina lleva perforados más de 50 pozos en Vaca Muerta y cuenta con una producción de 15.000 barriles diarios promedio, que le permitió alcanzar el abastecimiento pleno de la EPF a fines de 2020. En los próximos años, la compañía perforará un promedio de treinta nuevos pozos anualmente para abastecer la nueva planta y continuar con su plan de desarrollo.

La angloholandesa planea poner en marcha un sistema de producción temprana (EPS, por su sigla en inglés) y perforar, al menos, doce pozos en el bloque Bajada de Añelo, operado en sociedad con YPF, según publicó el diario Río Negro.

Proyección

 

A nivel general, de sus proyectos en Vaca Muerta, Shell espera perforar más de cien pozos entre lo que resta de 2021 y todo 2022, para pasar de los 15.000 barriles diarios, en el primer trimestre de este año, a los 42.000 que le permiten procesar sus instalaciones (EPS y plantas centrales de procesamiento, o CPF, ya construidas). El objetivo, indicó Rooney, es producir suficiente crudo para abastecer al mercado doméstico y para incrementar sus exportaciones.

Actualmente, Shell tiene cuatro equipos de torre en operación, con más de 50 pozos operativos y un promedio de perforación de unos treinta pozos al año.