Frente al cierre del mercado norteamericano a la importación de biodiésel argentino, el Gobierno decidió elevar las retenciones que hoy son móviles y con alicuota cero. Ahora serán fijas y arrancarán en el 8% a partir de enero próximo.

Mediante el decreto 1025 publicado ayer en el Boletín Oficial, el Ejecutivo derogó el decretó 1719 que establecía la fórmula para aplicar derechos de exportación sobre el biocombustibles.

La aplicación de una alicuota era algo que el Ejecutivo venía barajando meses atrás como alternativa ante el reclamo de la Junta Nacional de Biodiésel de los EE.UU. (NBB, por sus siglas en inglés), que logró que el producto local deba pagar aranceles que en conjunto superan el 120%, por dumping y subsidios frenando el envío hacia el mercado norteamericano.

Las fuentes de las industria consultadas esperan a ver de que forma se acomoda la plaza. En principio las retenciones los complica y más aún sabiendo que para entrar a la Unión Europea se debe hacer frente a un impuesto cercano al 15 por ciento.

Por lo pronto el objetivo del gobierno es encarar una futura charla con los Estados Unidos con las retenciones ya impuestas a la industria.

Un tema no menor y que las empresas saben es la baja de las retenciones a la soja, éstas para fines de 2018 serán del 25 por ciento. Los números deberán afilarse en cada planta.

El no envío del biocombustible a EE.UU. se vio reflejado en los datos que publicó el Indec. Este sostuvo que en septiembre se exportaron sólo 42.000 toneladas lo que marca una caída del 74% respecto de los 167.242 toneladas de septiembre de 2016. La misma situación se ve en agosto, donde la baja fue de 55,8 por ciento.

Europa no compensa de ninguna manera el 1,2 millón de toneladas que se vendía a la plaza estadounidense.