Las acciones de Juventus Football Club y Manchester United bajaron de manera abrupta luego de que el equipo inglés anunciara que no participará de la Superliga europea. La decisión se conoció un día después del anuncio oficial por parte de los 12 clubes involucrados en la controvertida iniciativa. Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City y Tottenham Hotspur, Inter de Milan y Atlético Madrid también decidieron bajarse del proyecto que buscaba competir con la Champions League

En el caso de la Juventus, su cotización bajó un 13% luego de que el lunes sus papeles subieran un 19% tras el anuncio de la Superliga. Actualmente su valor ronda los 0,75 dólares y no muestra signos de mejoría. Esto agrava la crisis que experimenta la institución deportiva cuyas acciones continúan con una baja de más del 30% desde principios de 2020.

Uno de las declaraciones que preocupó a los inversionistas del club italiano fueron las del propio presidente del equipo de Turín, Andrea Agnelli, quien reconoció en los medios que ante la sangría de los participantes “no se puede progresar” con la iniciativa. Actualmente solo Real Madrid, Barcelona, Juventus y Milan permanecen en el proyecto. 

A pesar de que los equipos británicos desertaron de la Superliga eso no evitó que sufrieran una pérdida de valor en el mercado. Por ejemplo, el Manchester United había cotizado un 9,8% más tras el anuncio del 19 de abril pero luego de que se confirmara su salida se depreció un 6,03% y continúa a la baja. La repercusión negativa también le costó el puesto al presidente del United, Ed Woodward

¿Qué es la Superliga europea? 

Era un proyecto para crear una competición de clubes europeos, independiente de las ligas nacionales o las competiciones europeas impulsadas por la UEFA; Champions League, Europa League y Supercopa europea. 

Su formato sería el de un campeonato semicerrado. Los clubes fundadores tendrían garantizada su participación independientemente de los resultados deportivos. A ellos se podrían sumar tres clubes invitados. Además, otros cinco equipos se clasificarían cada año para poder disputarla o recibirían invitaciones. 

Sólo por participar, cada club recaudaría 300 millones de euros cada uno. Los clubes fundadores también serían propietarios de la liga a través de una empresa privada y se repartirán 3.500 millones de euros para gastar en infraestructuras y en la recuperación del impacto de la pandemia de Covid-19. El anuncio de la Superliga se produjo tras un año en que los ingresos de los clubes de fútbol se redujeron por la pandemia que impidió a los fanáticos ingresar a los estadios. 

El banco estadounidense JPMorgan había anunciado este lunes que financió el proyecto de la Superliga junto a Key Capital, sociedad vinculada a Borja Prado, colaborador habitual de Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid. Sin embargo, luego de la sangría de 8 de los 12 clubes fundadores es poco probable que el torneo europeo se materialice pronto.