El paso arrollador de los supermercados mayoristas en todo el país verá su etapa más agresiva entre el último bimestre de este año y el primer trimestre de 2018, con al menos 50 aperturas en la Argentina, un fenómeno que alarma especialmente a los hipermercados.

Distintas fuentes sectoriales indicaron a BAE Negocios que la preocupación central radica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde empresas mayoristas como Diarco ya abrirán entre dos y tres locales antes del 31 de diciembre. En territorio porteño, se esperan otras tantas aperturas de ese mayorista en 2018 y un número no definido en el caso de su competidora Vital.

“Se va a imponer el modelo mundial ‘Cash and carry’, que es el que claramente gana en Brasil y en algunos países de la Unión Europea. En ese escenario, los mayoristas se vuelven muy poderosos y los hipermercados tendrán que readecuarse”, coincidieron llamativamente fuentes mayoristas y de las grandes cadenas.

El titular de Maxiconsumo, Víctor Fera, propone el desafío comercial en el interior del país. “Estamos inaugurando por primera vez en Tierra del Fuego, precisamente en Río Grande. Y vamos a avanzar en la provincia de Río Negro”, adelantó Fera a este diario. “La gente se está volcando al mayorista porque se agotaron los recursos de los hipermercados. Tenemos mejores precios”, sentenció.

De acuerdo con un informe de la consultora Kantar, el 47% de los hogares de Buenos aires visitaron un establecimiento mayorista en el último año, casi uno de cada dos compradores. Y en la actualidad, los mayoristas calculan que el 30% de sus ventas corresponden a un consumidor final con cierto poder adquisitivo, de clase media.

“Acá todos los actores del retail lloran porque había una caí- da del 4%, que no es nada, pero se olvidan que entre el 2002 y el 2012 el consumo masivo creció un 60 por ciento. Nadie pierde”, se confesó un empresario supermercadista.

Por otro lado, desde las empresas nucleadas en la mayorista Cadam rechazaron que sea ilegal la comercialización directa al consumidor. “Los locales tienen permiso de venta mayorista y minorista”, afirmaron, frente a las acusaciones esporádicas de los híper.

Respecto de la existencia de mayoristas que no están englobados en las grandes marcas, dijeron que “muchos pertenecen a los segmentos de la fiambrería y golosinas, con sus respectivas asociaciones. No hay ningún problema, no es que están fuera de las reglas”.

Los hogares que probaron la compra en el mayorista, ahora le destinan mayor parte de su presupuesto que antes. “En un estudio cualitativo encontramos que el 44% de las familias declaró que seguirá comprando en el mayorista como su canal de forma habitual”, afirmó hace un tiempo Federico Filipponi, director comercial de Kantar.

De la misma forma que luego de la crisis del 2001, cadenas como Vital, Diarco, Maxiconsumo o Makro se situaron con fuerza en un contexto de inflación y estancamiento de la demanda.