El contrabando de celulares se convirtió en una de las "industrias" que más crecimiento registró en el último año en la Argentina. Según un estudio, 7.700 unidades ingresan por día en nuestro país y por eso el Gobierno buscará regular esta actividad para frenar el ingreso ilegal de teléfonos móviles.

Para frenar esta actividad, el Gobierno implementará, a partir de 2018, un bloqueo para que solamente puedan operar en el país aquellos teléfonos de curso legal y, en el caso de los que sean comprados en el exterior, que estén declarados.

El plan plantea crear una base de datos con los códigos IMEI de todos los celulares habilitados para operar en el país. De esta forma, al igual que ocurre con los dispositivos que fueron denunciados como robados, no podrán prestar servicio. La medida únicamente afectará a los teléfonos que se ingresen al país una vez implementado este nuevo régimen.

"La idea es que, al pasar por la Aduana, el turista registre el aparato que compró afuera para que su IMEI sea sacado al instante de la lista negra. Asimismo, si el celular se adquirió en una web extranjera y llegó por correo puerta a puerta, el comprador podrá desbloquearlo en el mismo trámite con el que confirma la recepción del paquete", explicaron desde el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).

Según las marcas consultadas por la agencia Télam, el 30% de los teléfonos que se activan en Argentina no fueron vendidos en el país.

Bajo la norma actual, el consumidor que compra un teléfono en el extranjero, lo declara al ingresar y paga los aranceles correspondientes, no debe tener inconvenientes en el uso del teléfono.

Formalmente las marcas y los operadores saben si el dispositivo con el que se activa la línea de teléfono, corresponde a uno vendido en el país por los canales oficiales o no; lo que no saben es dónde se adquirió el dispositivo. Además de los propios operadores (Claro, Movistar, Personal), otros canales oficiales son los agentes autorizados, como las cadenas de retail y los propios sitios de las marcas.