Con la pandemia del coronavirus (Covid-19) y el aislamiento al que se sometieron la mayoría de los países del mundo, el sector aeronáutico fue uno de los más afectados. Y aunque poco a poco el sector está retomando la actividad, la crisis que sufrió dejó grandes agujeros económicos. Sin embargo, algunas aerolíneas adoptaron una manera particular para remontar vuelo: ofrecer viajes "a ninguna parte". 

La primera aerolínea en ofrecer vuelos que despegan y aterrizan en el mismo aeropuerto fue Eva Air, una compañía de Taiwán que organizó un viaje en el Día del Padre a bordo de un avión con la temática de Hello Kitty. En la nave se sirvieron comidas preparadas por un chef de tres estrellas. El vuelo, que duró 2:45 horas mientras recorría el litoral este de la isla, se realizó entre los 6.000 y los 7.620 metros, una altura ideal para que los pasajeros puedan ver con más claridad la geografía y las ciudades.

El avión con temática de la caricatura Hello Kitty

Los pasajes se vendieron rápidamente, a un precio de 180 dólares por volar en la clase turista hasta los 215 dólares para el billete de la business.

A esta iniciativa se sumaron luego la también taiwanesa Starlux (una aérea que paradójicamente nació con el inicio de la pandemia) y All Nippon Airways, de Japón. Hasta ahora los vuelos con el mismo destino de salida y llegada duraban una hora y media o dos a lo sumo. Singapore Airlines analiza realizar un viaje similar para octubre por el Sudeste Asiático, pero que como mucho sería de tres horas.

Sin embargo, una aérea australiana apunta a romper con el modelo de "vuelo express" para ofrecer a un vuelo a ninguna parte de unas siete horas.

Qantas apunta a volar alto

El vuelo de Qantas ofrece un viaje por la “Great Southern Land” (Gran tierra del sur) en un vuelo de siete horas, para recorrer gran parte de la extensa geografía de Australia, desde las ciudades y playas costeras al centro del país.

El viaje circular despegará desde Sídney el 10 de octubre y pondrá rumbo a los estados de Nueva Gales del Sur, Queensland y el Territorio del Norte en un vuelo a baja altura.

Sydney es el punto de partida y el punto final del vuelo

En el trayecto se podrán observar algunos de los grandes hitos geográficos y naturales del país, como la Costa Dorada, la ciudad de Brisbane, la Costa del Sol, las islas de Whitsunday y la Gran Barrera de Coral.

Desde el extremo noreste girará hacia el outback, las infinitas extensiones de estepas y desiertos hasta llegar al monte Urulu y las montañas de Kata Tjuṯa, cerca del centro geográfico del territorio.

Luego el vuelo QF787 regresará a Sídney, donde realizará un giro por la zona de su puerto para que los pasajeros puedan contemplar con más precisión el puente, la Ópera y el paseo costero en la bahía.

Los pasajes volaron en minutos

“Creemos que es el vuelo que más rápido se ha vendido en la historia”, dijo un portavoz de la empresa. Irónicamente el vuelo vendido más rápidamente de una empresa de más de 100 años de vida no va a ninguna parte. Los billetes se agotaron en nada más que 10 minutos.

"La gente claramente extraña los viajes y la experiencia de volar. Si hay demanda, definitivamente consideraremos hacer más de estos vuelos panorámicos mientras todos esperamos a que se abran las fronteras", declaró el director ejecutivo de Qantas, Alan Joyce.

El "vuelo a ninguna parte" se vendió más rápido que cualquier otro

Qantas sacó a la venta 134 billetes, cuyos costos iban desde los 2.770 dólares para la clase business hasta 576 dóares para la turista. Los B787 Dreamliner de esta compañía suelen llevar 100 pasajeros más, pero en esta ocasión se decidió sacar de la venta los asientos de las filas centrales.

La razón no solo es para mantener una mayor distancia social a bordo, sino también para que los pasajeros puedan contemplar mejor el paisaje. Según un comunicado de la empresa, "no es necesario pasaporte ni cumplir cuarentena.

Los viajeros recibirán una serie de amenities conmemorativas del vuelo, así como un kit con los famosos pijamas que la aerolínea pone a la venta online, otra de sus estrategias para generar más ingresos en tiempos de operaciones recortadas. Además, el viaje cuenta con el menú del famoso chef mediático australiano Neil Perry.

El kit que ofrece la aerolínea

Además a bordo se realizará una subasta de recuerdos de los B747 que la aerolíneas australiana ha dejado de operar hace pocos meses.

Qantas también ha decidido retomar a partir de noviembre los trayectos de 12 horas que antes ofrecía para sobrevolar la Antártida a bordo de aviones Boeing 787 como medida para paliar los efectos económicos de la Covid-19.

A finales de agosto, Qantas anunció que estudia externalizar sus servicios en tierra debido al fuerte descenso de sus operaciones por la pandemia del coronavirus, lo que podría llevarle a eliminar otros 2.500 puestos de trabajo.

Estos recortes se sumarían a la reducción de 6.000 empleos que la mayor aerolínea de Australia anunció el pasado junio como parte de su plan de reestructuración por la crisis de la COVID-19.