El propietario de Burger King, Restaurant Brands International, tiene programado comprar de vuelta hoy u$s3.000 millones en acciones preferentes en manos de Berkshire Hathaway, propiedad de Warren Buffett. El dinero ayudó a la cadena de comida rápida a financiar su compra de Tim Hortons en 2014.

La redención le quitará una inversión lucrativa a Berkshire y aumentará el arsenal de Buffett para inversiones y adquisiciones. Al final del tercer trimestre, el holding del Oráculo de Omaha, como se le conoce, tenía un récord de u$s109.000 millones en efectivo. El multimillonario ha tenido problemas este año en el frente de los acuerdos con dos grandes adquisiciones potenciales que se le escaparon de las manos, indicó Bloomberg.

Cuando Buffett hizo la inversión en acciones preferentes en Restaurant Brands, buscaba una forma atractiva de poner el dinero a rendir. Los valores pagan 9%, o aproximadamente u$s270 millones, en dividendos anuales. El acuerdo también reforzó una relación floreciente entre Buffett y 3G Capital, la firma de compras apalancadas que controla Restaurant Brands. Berkshire y 3G poseen una participación controladora en la empresa de alimentos Kraft Heinz.