Benito Fernández, Marixa Balli y Santi Maratea, tres famosos en crisis en sus negocios
Cierre de locales, bajas ventas y problemas por el aluvión de importaciones son algunas de las circunstancias que enfrentan.
La caída de consumo y el tsunami de importaciones afectan a todos por igual. Hasta famosos como Marixa Balli, Benito Fernández y Santi Maratea sufrieron por las bajas ventas, algunos cerraron locales o líneas de confección. Famosos en crisis se sumaron a la ola de cierres.
Marixa Balli comenzó a emprender en 2005, con su marca Xurama fabricaba calzados, carteras, mochilas y hasta vendía ropa. Su local más conocido era el de Bogotá 2902 y Nazca en Flores lo tuvo que cerrar. No renovó el alquiler y se fue de La Gran Dulce y cerró su puesto en Punta Mogote en La Salada.
"Cerré el local de Bogotá porque no va gente. No camina nadie, no te compran y la gente está de muy mal humor. Bajó mucho la venta en Flores, que es el lugar más económico y el polo más importante que tiene la Argentina. Si acá no se vende, es porque la situación está muy complicada", explicó la empresaria, ex panelista y participante de Masterchef.
Balli es una de las emprendedoras famosas que primero llegó a la zona de Flores y se mantuvo firme desde hace dos décadas con su marca, pero confiesa que ya no da más, que se agotó.
"Me di cuenta en febrero del año pasado que la situación venía para atrás y era irreversible. Fue el peor momento, nunca vivimos una situación tan, pero tan difícil. Me ofrecieron calzado de China y Brasil, pero no quiero caer en eso, me gusta fabricar, yo quiero apoyar", contó Balli.
Su empleada confirmó a los medios que no entraba gente al local ni caminaban por la calle. El análisis de Balli es muy claro, gran conocedora de la zona: "Los sueldos no alcanzan. Hay muchos colegas que cierran locales. La gente prioriza el colegio, la comida, cuando falta el dinero se prioriza ir al supermercado, pagar la obra social, mantener a tus hijos y si podes irte 5 días de vacaciones. No me quedó otra que cerrar. Voy a cambiar de rubro, ya no estoy pidiendo ganar, pido mantenerme. Estoy liquidando todo en Rivadavia 6816, Flores". Piensa reconvertirse y avanzar en otro rubro.
El diseñador de Alta Costura, Benito Fernández que asesoró y vistió a famosas como la reina de Holanda, Máxima Zorreguieta, entre otras, está en crisis desde 2024. A mitad del 2024 cerró su local de indumentaria de Palermo. "No se si fue la crisis o malos manejos de la empresa pero hay varias situaciones judiciales y otras no judiciales complicadas", dijo el diseñador a Clarín el año pasado.
Para esa misma época su hijo Lucas despidió a una empleada y la amenazó con llamar a la policía si no se retiraba, ya que Benito no podía afrontar en ese entonces las indemnizaciones.
Hace pocos días fue noticia nuevamente. Con 40 años de experiencia, reconocido por todo el mundo de la moda, el diseñador explicó "Yo cerré mi Pret a porter el año pasado, por tercera vez me fundí en mi país: en el 2001, en 2020 y en 2025. Me quedé con la alta costura. Y a mi me gustaría ser popular, entonces mantengo las licencias de mi marca, que son los perfumes, zapatillas, muebles, además de un edificio con mi nombre", dijo en A24.
Angustiado, tras haber pasado momentos de mucho stress puntualizó "Es imposible producir en este país. Hace cuatro gobiernos que nos vienen destruyendo. Cómo se puede invertir en un país donde la carga tributaria es del 53%. Yo no quiero que el Estado me regale nada, sino que apoye a la industria, como lo hizo España hace 30 o 40 años y Brasil hace 20. Hoy esos países son potencias en la moda, cuando antes prácticamente no existían en ese sector".
Contó que dejó el Pret a porter porque debía pagar una colección previo a la comercialización y venderlo a plazos de 30, 60 o 90 días, mientras que sus proveedores le pedían plazos de pago más cortos. Se quedó con la alta costura porque admitió que "puedo hacer 100 o 10 vestidos, pero invierto cuando me dejan la seña, compro el género y cuando termino el vestido me lo pagan".
Se quejó porque la diferencia con China es que acá se paga una mano de obra justa, no como allá. Y contó que "en Argentina se pagan unos impuestos que no se cobran en ninguna otra parte del mundo".
Santi Maratea contó en sus redes que buscaba un traje de baño debajo de la rodilla y como no lo encontraba lo mandó a fabricar. Tuvo que hacer 200 y decidió quedarse con dos y poner el resto a la venta. Los vendía a $90.000, sólo pudo vender 25. Encima parece que le robaron la fábrica al que los producía y terminó devolviendo la plata de varios que se quejaron porque no los recibieron.
"Se vendieron 25 trajes de baño nada más y hay 15 que verifique que fueron entregados, de los 10 restantes no se cuantos faltaron entregar pero si ya hice 2 devoluciones, así que como mucho habrían 8 personas que pueden no haber recibido los suyos, que me contacten por favor si leen esto. Yo no tengo forma de saber quiénes son solo tengo los número de orden o transferencia gracias", explicó Maratea en redes.
Nadie zafa de la caída del consumo, todos buscan reconvertirse para poder sobrevivir.
- Com.Ven.Var. %
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