Cerró otro Bar Notable, adiós a Los laureles de Barracas
Se va un bar que hizo historia, al que iban Enrique Cadícamo, Benito Quinquela Martín y hasta Alfredo Palacios. Fue reabierto en 2021 por dos vecinos del barrio, pero no pudo resistir la crisis de consumo
El barrio porteño de Barracas no tiene consuelo; baja la persiana uno de sus bares más antiguos. Cierra definitivamente el histórico bar Los Laureles. Considerado Bar Notable, el 11 de octubre iba a cumplir 133 años, pero no llegó. Sus dueños, dos vecinos del barrio, no pudieron dar batalla en un contexto durísimo para el sector gastronómico en general.
El barrio de Barracas supo ser el lugar elegido por la gente de la alta sociedad que tenía sus casas en la avenida Montes de Oca. Cuando en 1871 llegó la fiebre amarilla, no quedó nadie; todos se fueron para el lado norte de la ciudad. Poco a poco se convirtió en una zona fabril que albergó empresas muy reconocidas. La estación de tren Hipólito Irigoyen tenía la misma circulación que hoy tiene Plaza Constitución.
En 1893 se fundó como pulpería y luego se convirtió en el bar Los Laureles. Ubicado en la esquina de Iriarte y Goncalves Días, fue un bar de tangos y milongas, aunque también ofrecía peñas. Sus vecinos lo definen como "el último bastión del arrabal porteño".
Los laureles, un bar bohemio de Barracas
Convocaba a artistas, poetas y trabajadores. Por sus mesas pasaron desde Angelito Vargas, que hizo el tema Tres Esquinas, emblemático de Barracas. Se fue convirtiendo en un lugar especial elegido por Enrique Cadícamo, Alfredo Palacios y Benito Quinquela Martín. Hasta Ringo Bonavena, que era de un barrio vecino, iba a almorzar.
Hasta tiene su propio documental, donde los vecinos recuerdan que hace mucho intentaron construir un edificio. "Lo defendimos con uñas y dientes", relataron. Cuando llegó la pandemia, Los Laureles bajó la persiana y parecía que no iba a reabrir más.
El bar fue escenario de grandes películas: Gatica "El Mono" de Leonardo Favio, Fermín con Héctor Alterio y Gastón Pauls, Tita de Buenos Aires, Adiós Buenos Aires y hasta filmaron algunos capítulos de El Marginal.
Dos vecinos, Sergio Mosquera y Claudio Sodini, compraron el fondo de comercio y lo reabrieron en octubre de 2021. En la reapertura, Mosquera contó a BAE Negocios: "El bar Los Laureles será lo que fue históricamente, un bodegón milonguero para la gente del barrio. Será el mismo bar; tratamos de arreglarlo sin descuidar lo que fue. Estarán las mismas mesas y sillas, a lo mejor algunos cuadros nuevos; la cocina y las puertas son nuevas, renovamos parte del techo porque llovía y caía agua. Queremos recuperar su época de oro; habrá milonga, show de tango y hasta peña folclórica. No habrá un menú ejecutivo, habrá un menú barrial, para que todos puedan venir".
Sobre los shows de Los Laureles contó lo que soñaba: "De noche habrá un show de tango con otro tipo de menú para turistas y otro para los vecinos del barrio. La idea es darles prioridad a nuevos artistas. Queremos mostrarle algo genuino al turista, no queremos ser ni Señor Tango ni El viejo almacén. Los domingos será el día de la peña de folclore; la gente se anotará para cantar. Adentro tenemos espacio para 80 personas", dijo Mosquera.
Fueron casi cinco años en los que abrió y se convirtió en un lugar con milongas, peñas, con el mismo espíritu de siempre. Mantuvo su encanto, la misma barra, las mismas baldosas, los mismos espejos y adornos de su época de esplendor.
Pero en las últimas horas, la Junta de Estudios Históricos de Barraccas fue quien se encargó de publicar la carta de despedida: "El Bar Notable Los Laureles cierra sus puertas. Patrimonio Barranquense desde 1893. Tristeza inmensa. Con todo el dolor del alma... Hay decisiones que nunca imaginamos tener que comunicar. Esta es una de ellas. Con un profundo dolor, queremos contarles que Bar Notable Los Laureles cerrará sus puertas. Han sido cuatro años de enorme esfuerzo, compromiso y amor por un lugar que representa mucho más que un bar. Los Laureles es historia, identidad, encuentros, abrazos, música, tango, risas, amigos y recuerdos imborrables".
La carta de despedida de Los laureles
"A lo largo de este camino vivimos momentos inolvidables junto a artistas, vecinos, clientes, trabajadores, proveedores y a cada persona que eligió cruzar nuestra puerta para compartir un café, una comida, una milonga o simplemente un momento de su vida. Queremos agradecer de corazón a todos los que nos acompañaron durante estos años. A quienes confiaron en nosotros desde el primer día, a quienes difundieron cada actividad, a quienes nos alentaron en los momentos difíciles y a quienes hicieron de Los Laureles un lugar vivo.
"Las razones que nos llevan a tomar esta decisión son diversas y profundamente dolorosas. No ha sido una elección sencilla. Pero sí queremos que sepan que, hasta el último día, pusimos todo nuestro esfuerzo para sostener este proyecto con la dignidad y el respeto que un lugar tan emblemático merece", continuó la carta de despedida
"Nos vamos con la tranquilidad de haber dado lo mejor de nosotros y con la inmensa gratitud de haber formado parte, aunque sea por un tiempo, de la historia de este Bar Notable. Gracias por cada aplauso, cada abrazo, cada mesa compartida, cada baile, cada canción y cada palabra de aliento. Los Laureles cerrará sus puertas, pero nadie podrá cerrar los recuerdos que vivimos entre estas paredes. Porque los lugares pueden cerrar... pero la historia, los afectos y la memoria de quienes los hicieron vivir permanecerán para siempre. Gracias infinitas. Bar Notable Los Laureles", concluyó.
El barrio pierde su bar más antiguo. Mientras el otro Bar Notable, La Flor de Barracas, también resiste y lucha por no cerrar. El sur de la ciudad, ya no es un centro fabril como lo supo ser. El consumo bajó, los servicios e insumos subieron y, para los dueños de bares, más que un negocio, la gastronomía en estos barrios se convirtió en una lucha y resistencia diaria.
- Com.Ven.Var. %


