Libros desde $5.000

Cierra una reconocida librería en Belgrano, sus dueños cuentan que ya no dan más

Ruben y Berenice cierran En el viento libros y liquidan todo. Cuentan que hace dos años necesitaban vender 300 libros para poder vivir, pagar gastos y alquileres del local y su casa. Ahora necesitan vender 600 títulos y apenas llegan a 150.

Rubén Acosta y Berenice Blanco están juntos hace 23 años. Después de mucho soñarlo, el 8 de octubre de 2018 abrieron la librería En el viento libros en Mendoza 2620, casi Amenábar, en pleno corazón del barrio porteño de Belgrano. Desde hace dos años, las ventas cayeron a la mitad; desde diciembre pasado que no llegaban a pagar el alquiler. Acumularon deudas y ya no dan más. Anunciaron el cierre de su local. La lista de librerías que bajan la persiana crece.

Lo pensaron mucho y finalmente se pararon frente a la pantalla del celu y dieron la noticia juntos en IG. "Llegó el día que no queríamos que llegue; tenemos que contarles que En el viento libros cierra, seguiremos hasta el 29 de agosto, despúes el destino dirá. No nos mudamos, esta hermosa librería cierra. No abrirá más en un local, por lo menos, durante estos tiempos. Son tiempos horribles. Este gobierno hizo que todo se diera vuelta y que vos no puedas acercarte a una librería; que las ventas hayan bajado más del 60%, que los costos sean elevadísimos y sea imposible sostenerlos. La remamos hasta donde pudimos", cuentan en un reel los dueños.

"Hace dos años, necesitábamos vender 300 libros al mes para poder cubrir el alquiler de mi casa, el de la librería, los servicios y para poder vivir. Ahora para pagar los mismos gastos tengo que vender 600 ejemplares y apenas vendemos 150. Se duplicaron los ingresos necesarios para vivir y cayó 50% la venta; nuestros ingresos son un cuarto de lo que necesitamos para cubrir los gastos. Hay un genocidio social, como consecuencia del sistema económico que instala este Gobierno", explicó Rubén Acosta a BAE Negocios.

Las razones del cierre

Nunca tuvieron empleados, siempre se las rebuscaron para atender entre los dos, lo que hace que no tengan que pagar indemnizaciones. "Todo este tiempo recortamos todo lo que pudimos; la gente si tiene $50.000 va al supermercado y no a comprar un libro. Dejamos de alquilar y estamos en una casa prestada, nunca más fuimos al cine, al teatro o a comer afuera y nunca más nos fuimos de vacaciones", explicó el dueño de En el viento libros.

Historias de la crisis

Desde hace poco más de dos años, la vida cambió para Rubén que tiene 54 años y está jubilado por discapacidad (tiene el 70% del cuerpo afectado, tuvo 5 infartos y tiene 17 stends, una prótesis en la carótida izquierda y necesita hacerse otra operación) y para su compañera, Berenice que tiene 68 años y es jubilada.

"Desde diciembre pasado no pudimos pagar el alquiler del local, los ingresos entran por goteo y los gastos por manguera, entonces terminas endeudado hasta la coronilla. Merced a una negociación y a la generosidad del dueño llegamos a un acuerdo y nos iremos sin deudas", contó.


Cuando endeudarse parece una salida

Pero volvieron a endeudarse para poder saldar la deuda de alquiler. "Le tuvimos que pedir prestado a 4 personas, le pedimos préstamos personales a dos bancos y no los pudimos pagar y también pedimos plata en billeteras virtuales. Vas recurriendo al endeudamiento para poder llegar, pero termina siendo inviable la ecuación. Lo que hacen es apretarte cada vez la manguera para que la gota caiga más lenta. Ya estoy en el Veraz. Por ahora no tengo las cuentas inhibidas, por eso todavía podemos vender libros con tarjetas. Si me preguntas cuanto debo en total y es más o menos $30 millones; si me prestaran $30 millones no cerraría la librería. Endeudarte es caminar sobre arenas movedizas, tarde o temprano terminas enterrado", se sinceró ante BAE Negocios Rubén Acosta.

Liquidación de libros desde $5.000

Hasta el 29 de agosto estarán liquidando todos los libros. Se pueden encontrar libros infantiles por $5.000 y ofertas de un libro $20.000 y 3 por $45.000. Desde que los vecinos, amigos y conocidos se enteraron del cierre de la libería En el viento libros, recibieron muchos gestos solidarios. "Hubo gente que se acercó a comprarnos libros infantiles, una señora nos trajo galletitas que hizo con sus propias manos, muchos jóvenes solidarios se acercaron para decirnos que nos van a ayudar a armar una página para que podamos vender online. Ha venido mucha gente a saludarnos, hemos sabido construir una comunidad. Superamos la pandemia juntos, con la comunidad y por un Estado presente que en ese momento nos dio un préstamo, en la pandemia el sistema económico me permitió pagar las deudas; ahora no, por eso digo que esto es un genocidio social", contó el dueño.

Hasta el 29 de agosto, En el viento libros cierra y liquida todos los libros en Mendoza 2620
Hasta el 29 de agosto, En el viento libros cierra y liquida todos los libros en Mendoza 2620

Cierran para que no sigan creciendo las deudas, porque ya lo probaron todo, pero si los libros no se venden, ni hay una luz en el camino, no pueden seguir apostando. Ya no pueden refinanciar nada más ni hacer planes de pago porque no ven un futuro en el que algo pueda cambiar.

Cuando bajen la persiana, intentarán vender online y sumarán libros usados, porque todo indica que vender libros nuevos será cada vez más complicado. Para Rubén lo que viene después del cierre, también es una etapa muy difícil. Y contó: "Las editoriales dejan de dar libros en consignación, hay que pagar en firme, ya no te reponen. Si no tenés plata para comprar los libros, no podés funcionar. Los grandes grupos editoriales que tienen el 70% del mercado ni te abren cuenta para comprar y tenemos que recurrir a distribuidores. Si insisten con los cambios que quiere proponer el ministro Federico Sturzenegger morirán las librerías de barrio. Como cualquier commodity, al principio bajan los precios y después se cartelizan y vuelven a subir".

No los salvó ni estar en uno de los barrios más selectos de la Capital. Lo define en pocas palabras: "Los clientes dejaron de venir o ralentizan su compra, es una muerte lenta por goteo. Vemos locales cerrando todo el tiempo, y por ahí se abre un bazar. Cierran casas de comida, hasta un prestigioso restaurante que tiene una de las parrilas más famosas, ahora vende sopa a $20.000. La situación es muy difícil para todos, fueron 8 años de meterle 30.000 horas de laburo de lunes a sábado 10 horas por día. Y después tenemos que tolerar que a los que cerramos nos digan que no nos esforzamos lo suficiente, que no somos avezados por el nivel de endeudamiento por comprar un televisor".

Ruben y Berenice están endeudados, cierran su librería, se quedan sin trabajo y son jubilados; el panorama parece desolador. La pregunta es cómo se sobrelleva tanta angustia, cómo hacen para afrontarlo juntos, cuando muchas parejas podrían quedar en el camino con semejante panorama.

Sin dudarlo, Rubén respondió: "Hace 23 años que estamos juntos con mi compañera, por suerte nos tenemos, eso es fundamental: tenerse. Poder estar espalda con espalda, estando solo se te complica mucho más. El sistema económico te lleva a pensar que vos estas solo, pero no lo estás, hay mucha más gente endeudada, millones. Cuando muchos se enteraron del cierre, se dispararon muestras de solidaridad. Nosotros pensábamos que estabamos solos, pero no estábamos solos".

"Nos hicieron perder el sentido de la vida que conocíamos hasta ahora que es trabajar, ganar un salario digno y que nos alcance para vivir. Se rompe el tejido social".

Un consejo para todos los que atraviesan momentos duros: "No se encierren, busquen conectarse, hay mucha gente en la misma situación. En estas época que la comunicación es tan fácil, a su vez es muy difícil. No es casual que haya subido la tasa de suicidios. Nos hicieron perder el sentido de la vida que conocíamos hasta ahora que es trabajar, ganar un salario digno y que nos alcance para vivir. Se rompe el tejido social. A nosotros nos prestaron plata para saldar el alquiler y eso que yo les dije 'no se como te lo voy a pagar'. Mi compañera y yo generamos ese tipo de relaciones. En estos años, con Berenice pasamos otras crisis y las hemos superado, crisis personales, de salud. Esta la vamos a superar juntos", Rubén no se resigna.

Los que quieran conocer la librería, aprovechar libros en oferta o darles un abrazo, están hasta el viernes 29 de agosto.

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