Despidos en el Ingenio Ledesma: las familias pasarán Navidad en el acampe
Desde que comenzó el año, los trabajadores denuncian que hubo 230 despidos en el mayor ingenio azucarero de la Argentina, propiedad de la familia Blaquier
Más de medio centenar de trabajadores despedidos realiza un acampe, desde hace 50 días, en la puerta del Ingenio Ledesma en la localidad de Libertador General San Martín en Jujuy. Reclaman ser reincorporados a sus puestos de trabajo, denuncian que los indemnizados cobraron menos de lo que les corresponde. En lo que va del año, el ingenio azucarero más grande del país perteneciente a la familia Blaquier, despidió a 230 trabajadores. Pasarán la Navidad con sus familias en el acampe.
El Ingenio Ledesma tiene más de 7.000 empleados en diferentes sectores: ingenio, refineria, tractoristas, cosechas, riego de la caña, entre otros. Esta empresa tiene una historia oscura. Entre el 20 y 27 de julio de 1976, a pocos meses de comenzada la dictadura militar, fueron secuestrados 400 trabajadores, de los cuales 55 continúan desaparecidos. Carlos Blaquier, fallecido en 2023, tuvo una activa participación en la organización de la tristemente conocida “La noche del apagón”. En 2012 fue procesado por la justicia federal de Jujuy como cómplice primario por haber facilitado las camionetas para el traslado de los secuestros de más de 50 personas, de los cuales 36 fueron asesinados.
El dueño del Ingenio Ledesma falleció sin poder ser juzgado por crímenes de lesa humanidad en Jujuy durante la última dictadura cívico-militar. “La muerte impune de Blaquier se produjo luego de ocho años de dilaciones judiciales que provocaron un daño irreparable en el proceso de Memoria, Verdad y Justicia que lleva adelante el Estado argentino, y que dejó a las víctimas, a sus familiares y a la sociedad sin justicia por los crímenes respecto a Blaquier”, señaló la Secretaría de Derechos Humanos en 2023.
Pero esta vez es noticia porque este año, la empresa despídió a 230 trabajadores. Algunos resisten en un acampe pidiendo volver al trabajo, incluso varios despedidos que fueron delegados hasta se encadenaron varios días.
BAE Negocios habló con Leonardo Jérez, un trabajador despedido que trabajó 12 años en el Ingenio Ledesma en la localidad de El Talar, un pueblo de 4.500 habitantes, distante 65 kilómetros de Libertador General San Martín. “Trabajaba en el campo soy regador de caña de azúcar y también trabajaba en la cosecha de la caña. Me despidieron el 30 de octubre y me pagaron la mitad de la indemnización que me correspondía, en febrero habían despedido a 45 trabajadores más de mi mismo pueblo. Somos muchos, entre ellos 20 delegados autoconvocados, los que estamos por cumplir 50 días en el acampe en la puerta del Ingenio. Nuestro reclamo es la reincorporación de los despedidos”, contó Jérez.
Los trabajadores se sostienen con el apoyo de los vecinos y organizaciones sociales. “Hicimos una marcha multitudinaria, todos nos apoyan, nos acercan algo para comer y ahí seguimos resistiendo. La gente del pueblo nos trae arroz, fideo, aceite y hasta carne. El acampe se sostiene gracias a la amabilidad de las personas, sino sucederian muchas otras cosas. La gente esta colaborando muchísimo con nosotros. Tenemos un fondo de lucha y cualquier aporte por mínimo que sea nos sirve el alias es pepo63 a nombre de Nestor Emilio Rojas”, explicó.
Las familias de los trabajadores acompañan la lucha, por eso todos juntos pasarán la Nochebuena en el acampe. No es fácil organizar una cena navideña en la calle y cuando no hay casi que comer. Pero todos se están organizando para poner algo cada uno y compartir.
“Pensamos ir al supermercado a ver si nos pueden aportar algo, le pedimos a la gente que colabore con nosotros, sabemos que también están complicados. Nuestra idea es seguir resistiendo hasta tener una respuesta de la empresa, que hasta ahora no habló con nosotros”, explicó el despedido.
Para poder juntar algo de dinero se la rebuscan ofreciendo en el acampe toda clase de servicios: “Nos ofrecemos para limpiar los patios, para trabajos de albañilería, electricidad. Nos vamos turnando para estar en el acampe, pero también poder hacer changas y ayudar a nuestras familias. A veces sacamos $10.000 por día otras el doble, depende. La gente nos ayuda”.
Las historias detrás de cada trabajador son muy duras. Leonardo está muy angustiado, le cortaron la luz y necesita $100.000 para que se la vuelvan a conectar, sólo reunió $35.000 con las changas. En su casa está su mujer con sus dos niñas muy chiquitas. Ahora se le suma que tiene que conseguir la plata para que su mujer y su hija de 4 años puedan pagar los pasajes para ir a pasar la Navidad en el acampe del Ingenio Ledesma. Cada pasaje para recorrer los 65 kilómetros que separan al Talar de Libertador General San Martín cuestan $7.000.
Una de sus hijas tiene problemas renales y no tiene obra social, porque si bien desde el Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma (SOEAIL) le dijeron que estaban cubiertos, cuando llega a atenderse le piden que pague.
La sensación de angustia e impotencia de los trabajadores es muy grande. “Te sentís en un estado de vulnerabilidad terrible. Reclamé la intervención del sindicato y el Secretario General me denunció y terminé preso. Necesitamos volver a trabajar y vamos a luchar por eso. Hoy el único símbolo de lucha en Jujuy es el acampe de trabajadores fuera del Ingenio Ledesma”, dijo Leonardo Jérez.
Con el apoyo de la comunidad, la idea es pasar el 24 juntos y compartir entre todos lo poco o mucho que se reúna. La idea es repetir la ceremonia el 31, si se puede, a menos que la empresa los atienda y se revierta la decisión que los dejó sin trabajo.
- Com.Ven.Var. %

