Embargos, cheques rechazados y una deuda millonaria golpean a una bodega clave de San Juan
Con 280 cheques rechazados por más de $400 millones, Casa Montes quedó con cuentas embargadas y se suma a la ola de estrés financiero que ya afectó a Norton y Bianchi
La crisis que atraviesa la industria vitivinícola argentina sumó en las últimas horas un nuevo y preocupante capítulo, esta vez en San Juan, y confirma que el problema de liquidez ya no se limita a Mendoza.
Siguiendo los pasos de firmas emblemáticas como Bodega Norton y Bodegas Bianchi, ahora la bodega Casa Montes reconoció públicamente que enfrenta una situación financiera crítica.
La empresa tiene sus cuentas embargadas y arrastra una deuda superior a los $400 millones, vinculada a 280 cheques rechazados, según trascendió en el sector. Casa Montes es propietaria de marcas reconocidas en el mercado como Ampakama, Fuego Negro, Alzamora y Baltazar, con fuerte presencia en góndolas y canales de distribución regionales.
Desde la firma intentaron llevar tranquilidad a proveedores y clientes. Aseguran que se trata de una "crisis puntual" de carácter financiero y que ya activaron un plan de normalización para regularizar los compromisos pendientes y evitar una escalada judicial.
Señal de alerta para toda la industria vitivinícola
Sin embargo, en el mercado el episodio es leído como otro síntoma del agotamiento estructural de la cadena de pagos del sector, según señala la publicación especializada Mendoza Today.
En las cámaras empresarias advierten que lo ocurrido con Casa Montes no es un hecho aislado, sino el resultado de una combinación de factores que vienen asfixiando a las bodegas desde 2024.
Entre los principales elementos se destaca el derrumbe del mercado interno. Las bebidas alcohólicas fueron uno de los rubros más golpeados por la recesión. Si bien el inicio de 2026 mostró una leve recuperación interanual, las ventas aún se mantienen muy por debajo de los niveles previos a la pandemia.
Cambio de hábitos y presión sobre el vino de gama media
A la caída del consumo se suma un cambio cultural. Las nuevas generaciones modificaron sus hábitos: consumen menos alcohol, priorizan otras categorías o reducen la frecuencia, un fenómeno que impacta de lleno en el vino de gama media, históricamente el corazón del negocio.
Otro frente crítico es el freno exportador. La menor demanda internacional, junto a un tipo de cambio que el sector considera poco competitivo, debilitó la posición de las bodegas argentinas frente a competidores como Chile y Australia, erosionando márgenes y volúmenes.
Costos en alza y rentabilidad negativa
El combo se completa con un fuerte aumento de costos. Tarifas energéticas, insumos clave como vidrio y cartón, y los ajustes derivados de la paritaria logística terminaron de configurar un escenario de rentabilidad negativa, especialmente para bodegas familiares y medianas.
El caso de Casa Montes se suma a una lista que genera creciente preocupación en las provincias cuyanas. Semanas atrás, Bodega Norton sorprendió al mercado al presentarse en concurso de acreedores, una decisión orientada a proteger activos ante la imposibilidad de afrontar vencimientos inmediatos.
Casi en simultáneo, Bodegas Bianchi, uno de los emblemas de San Rafael, anunció una reestructuración de su cadena de pagos para evitar un desenlace similar. Ahora, la situación de la bodega sanjuanina confirma que la crisis de liquidez ya no distingue entre regiones ni escalas de producción.
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