Regulación digital

La Unión Europea obligó a X a cambiar su funcionamiento y Elon Musk aceptó nuevas reglas de transparencia

La plataforma implementará modificaciones exigidas por la Comisión Europea para cumplir con la Ley de Servicios Digitales. También permitirá el acceso de investigadores a datos públicos y someterá sus cambios a auditorías independientes.

La plataforma X, propiedad de Elon Musk, aceptó implementar una serie de cambios exigidos por la Comisión Europea para adecuarse a la Ley de Servicios Digitales (DSA), después de varios años de disputas con Bruselas y de enfrentar una multa de 120 millones de euros.

El acuerdo pone fin al expediente abierto por las autoridades europeas en materia de transparencia y representa un nuevo capítulo en la pulseada entre la Unión Europea y las grandes plataformas tecnológicas por el cumplimiento de las normas comunitarias.

Qué cambios deberá implementar X

Según informó la Comisión Europea, X adoptará un plan de medidas correctivas para aumentar la transparencia de su funcionamiento.

Entre las principales modificaciones figura un mayor acceso a la información sobre el sistema de publicidad de la plataforma y la reapertura del acceso a datos públicos para investigadores.

Además, la empresa volverá a habilitar una API (interfaz de programación de aplicaciones), una herramienta que permite a investigadores y desarrolladores analizar publicaciones, recopilar información pública y estudiar fenómenos como la desinformación o la manipulación de procesos democráticos.

La plataforma también modificará sus condiciones de uso para eliminar las restricciones que impedían a investigadores autorizados recopilar datos públicos.

Auditorías y supervisión de Bruselas

Como parte del acuerdo, X aceptó que una empresa independiente audite la implementación de los cambios.

Si la auditoría detecta incumplimientos, emitirá un informe con recomendaciones que la compañía deberá aplicar de manera obligatoria.

La Comisión Europea otorgó un plazo de seis meses para completar todas las modificaciones y anticipó que supervisará el proceso de forma permanente.

El origen del conflicto

La investigación comenzó en julio de 2024, cuando Bruselas detectó posibles incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales.

Entre las observaciones figuraban el funcionamiento del sistema de verificación mediante la marca azul, la falta de transparencia en la publicidad y las dificultades para que investigadores accedieran a información pública de la plataforma.

Como consecuencia de esas irregularidades, la Comisión Europea impuso en diciembre una multa de 120 millones de euros.

Aunque las nuevas medidas cierran el expediente vinculado a la transparencia, las autoridades europeas aclararon que continúan abiertas otras investigaciones sobre el funcionamiento de X.

Un mensaje para las grandes tecnológicas

Desde la Comisión Europea sostuvieron que el acuerdo representa "un paso importante" para fortalecer la transparencia y facilitar el análisis independiente del impacto de la plataforma sobre los usuarios y la sociedad.

El caso también refuerza la estrategia regulatoria de la Unión Europea frente a las grandes empresas tecnológicas y demuestra el peso del mercado europeo para imponer cambios incluso a compañías lideradas por figuras como Elon Musk.

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