Los cines de EE.UU. amplían la inversión en entretenimientos que mejoren sus negocios
Juegos, experiencias premium y formatos gigantes para toda la familia
Los cines de Estados Unidos están redefiniendo el concepto de "ir al cine". No se trata de una evolución totalmente natural: que el 30% del público que en 2019 compraba entradas para un estreno actualmente espere que las películas desembarquen en las plataformas (y no solo los filmes sin efectos especiales sino también los más grandes espectáculos de alta tecnología) impulsó a las cadenas de cine a reforzar su inversión en la experiencia.
Pero la novedad de esta semana es que dicha inversión ascendió a USD1.500 millones en el último año. Que la taquilla todavía permanezca un 20% por debajo de lo registrado antes de la pandemia es un claro indicador de que parte del público ya no volverá a pesar del esfuerzo desplegado por las salas. En ese marco, lo que se busca es una mayor permanencia en los complejos ampliando la experiencia y el consumo ancillar. ¿Las películas? No seamos ingenuos, siempre fueron la excusa para vender pochoclo.
Entre los puntos en los que más invirtieron cadenas como Regal o Cineplex se destacan las experiencias ampliadas (salas 4D, butacas reclinables a la manera del sillón del living, proyección láser mucho más precisa, etcétera, etcétera) dentro de las salas. Pero también la construcción de verdaderos centros de entretenimiento que combinan el cine, la gastronomía y los arcades. La idea es que una familia pueda visitarlos, ver una película "como parte" de una experiencia más amplia y se quede mucho más tiempo. Tiempo es consumo y consumo es dinero.
De allí que, proporcionalmente, funcione mejor el IMAX que las salas tradicionales: lo que vende es la experiencia inmersiva. Hay películas, como por ejemplo Avatar: el camino del agua, que hicieron una real diferencia en ese formato (el 29,5% de la recaudación proviene de allí). Pero lo que los cines buscan es generar un centro de entretenimiento que provea todo lo posible para cubrir las necesidades y los deseos del núcleo familiar, desde una sensación lo más inmersiva posible en un universo de ficción hasta un juego de arcade o la sensación física experimentada en una atracción de parque de diversiones. Y comer entre actividad y actividad. Esto no implica que crezca la cantidad de espectadores: lo que se busca es un rendimiento económico mejor para una inversión que, solo con el cine, ya no es del todo viable.
- Com.Ven.Var. %

