Nunca visto

Más de 4.000 personas hicieron 13 cuadras de fila para buscar trabajo en una carnicería mayorista de Moreno

Los dueños contaron que nadie preguntó cuánto le iban a pagar. Fueron profesionales, hasta contadores y pedían trabajar en cualquier puesto. El pedido de personal se hizo sólo por redes sociales, se buscaba cubrir 60 puestos. Hubo gente que acampó en la puerta desde la noche anterior

Un frigorífico de Moreno ofreció por redes sociales 60 puestos de trabajo y hubo 13 cuadras de fila e incluso acampes para dejar el CV y postularse. 

Se trata de Cabaña Don Theo, una carnicería mayorista de Moreno que nunca imaginó que iba a batir récords históricos: recibieron casi 4.000 CV llevados en persona. Desde las 23 horas de la noche anterior la gente acampó en la calle para poder estar entre los primeros.

Este frigorífico nació hace 11 años, su primera carnicería mayorista la abrió en Esteban Echeverría, sobre Camino de Cintura. Fueron los primeros en ofrecer "carne por media res familiar" y se hicieron famosos por sus cortes populares. Hace 4 años abrieron el segundo local mayorista en San Francisco Solano y para junio o julio a más tardar, abrirán su tercer local en Moreno.

Los dueños de Cabaña Don Theo son Fernando Majeras y Carolina Carena, quienes estuvieron recibiendo CV hasta el último minuto. Hace tres días pusieron el aviso en Instagram, donde tienen 747.000 seguidores, y lo replicaron en el resto de sus redes. Hace varios días que anunciaban que iban a ofrecer trabajo y pedían que todos estuvieran atentos. No se imaginaron la repercusión.

Carolina Carena confesó a BAE Negocios que llegó a su casa con una mezcla de sentimientos: "Vengo con el corazón lleno de miradas de necesidad, había desde chicos jóvenes de 18 años hasta abuelos de 65 años, todos necesitan trabajar. Había personas con título universitario que buscaban trabajo en cualquier puesto. Vinieron profesionales, hasta contadores, administrativos, gestores, con varios niveles de estudios que buscaban hasta puestos de limpieza. Muchos nos conocían de los vivos de IG nos saludaban y pedían fotos".

No puede creer lo que pasó. "Hubo gente que llegó la noche anterior. Las filas eran de 13 cuadras, formaban un espiral, iban y venían. A la gente no le interesaba el puesto, nos pedían cualquier puesto. Te confieso algo, ninguna de las personas que vino preguntó cuánto iba a cobrar. Si te digo que una sola persona me preguntó, te mentiría. Te imaginarás la desesperación y la necesidad de trabajar", contó conmovida.

La búsqueda pedía personal para cargos de cajera, administrativos, depostadores, choferes, limpieza, playeros, cocineros, RRHH, logística, entre otros. "Pedimos 60 puestos para la apertura, pero después se verá si se necesitan más. Los sueldos no los habíamos puesto, pero la idea es pagar de $1.500.000 para arriba", confesó.

Los dueños de este frigorífico son muy conocidos por sus seguidores porque participan en las redes, incluso Carolina interpreta personajes divertidos para mostrar las ofertas. Si bien la fila fue histórica, la empatía de los dueños de Cabaña Don Theo fue única. A cada persona que dejaba el CV le daban un choripán, les daban agua y hasta tuvieron que alquilar baños químicos.

"Como estamos lanzando un servicio de choripanes a domicilio, decidimos llevar ganchos de chorizos y un parrillero para hacerlos. Sabíamos que estaban sin comer, pero fueron 4.000 personas, agotamos todos los ganchos de chorizos que llevamos. Mandamos a buscar al local de Esteban Echeverría y no dábamos abasto. Agotamos todo el pan que se vendía en la zona, deberían hablar con las panaderías, les compramos todo el pan que vendían. Habíamos llevado 6 bidones de 20 litros de agua y no alcanzaron, pedimos que nos bajen 6 bidones más. Contratamos baños químicos porque la gente no se quería mover de la fila para no perder el lugar. Nos agradecieron todo lo que le dimos. Fue increíble la convocatoria", contó asombrada.

En los alrededores había un sillón color bordó tirado y lo agarraron para sentarse y lo empezaron a correr por toda la fila. Todavía se lo puede ver en la puerta de la carnicería mayorista.

"Si ibas al lugarte dolía el pecho, no había persona o auto que pasara y no se sorprendiera de ver la necesidad de la gente. Nunca pasó en la Argentina. Había hombres y mujeres de todas las edades, fue impresionante. Estoy por un lado feliz, por el otro triste y shockeada, me gustaría poder ayudar a todos", repitió asombrada.

Testimonios de la gente que fue a buscar trabajo

Cristian tiene 46 años, hace dos años y medio que está sin trabajo, su último puesto fue durante 12 años en Garbarino. Solo consigo trabajos eventuales, a lo sumo consigo trabajos por seis meses. Desde diciembre estoy desocupado. Con toda esta gente buscando trabajo, no puedo tener tantas pretensiones con el sueldo, pero me gustaría ganar más de un millón", contó a Crónica TV.

Demian llegó a buscar trabajo desde General Rodríguez. Contó que necesita trabajar y que vive con sus hermanos, su mamá y su tío. Cuando le preguntaron cuánto quería ganar dijo: "Con que cada uno de los que viven en casa ponga $200.000 nos alcanza, con ganar $400.000 me conformo". Sin palabras.

Daniela con 26 años tiene cinco años de experiencia en call center pero hace 5 meses que no consigue trabajo. "Me presenté para administrativa o cajera, pero agarro lo que haya. Pese a mi experiencia en call center, ni para eso me llaman", contó decepcionada.

Un jubilado le contó a Crónica TV: "Hice la fila porque no me alcanza y también necesito trabajar". Los testimonios no dan descanso. A pocos metros están Roberto y Esteban, padre e hijo buscan trabajo. Fueron juntos, se acompañaron y se ilusionan con que alguno, por lo menos, consiga.

Cómo será la selección de puestos:

La gran pregunta es cómo harán para seleccionar el personal. "Es un trabajito, estamos acostumbrados a tener mucho volumen de gente, pero no tanto. Fuimos marcando algunos CV, les preguntábamos si tenían experiencia. No sólo recibimos los CV, los atendimos uno por uno, los escuchamos. Atendí hasta los tres últimos que vinieron, una chica que salía de la facultad y dos que recién salían del trabajo. Tuvimos buena respuesta porque la gente nos conoce, saben que somos serios, que no los vamos a tomar por dos o tres meses y luego echarlos. Esta semana empezaremos a llamar, les haremos otra entrevista y veremos quién queda. Necesitamos tiempo para entrenarlos antes de la apertura".

Después de un día conmovedor, los dueños del frigorífico hacen su balance: "Siento que somos bendecidos, que gracias a Dios nos sigue dando sabiduría, estrategia e inteligencia para trabajar, para ayudar. Le pido a Dios que sigamos avanzando y creciendo y poniendo granitos de arena. Me voy a dormir con muchas sensaciones. Primero me dio mucha tristeza y mientras hablaba con la gente me dio alegría, somos un país trabajador que tiene ganas de hacer", analizó.

Sobre el consumo en sus locales, que históricamente también tenían largas filas contó que "el consumo está difícil, cambió. Pero la gente sigue comprando carne porque le damos la posibilidad de comprar a un precio razonable, con una atención excelente y una calidad suprema. No tenemos las filas interminables que teníamos antes, se nota el cambio".

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