Del pop al real estate

"Perra Exclusive S.A": Emilia Mernes se lanza al mercado inmobiliario

La cantante constituyó una sociedad anónima junto a su madre para operar en el negocio del real estate y desarrollar proyectos inmobiliarios en la Ciudad de Buenos Aires

La cantante Emilia Mernes dio un paso firme fuera del escenario y entró de lleno al negocio inmobiliario. La artista argentina, que es una de las figuras centrales del pop urbano, constituyó una entidad dedicada al real estate y amplió así su perfil empresarial más allá de la música y el entretenimiento. La nueva firma, Perra Exclusive Sociedad Anónima, quedó oficialmente inscripta el 2 de enero de 2026 en el Boletín Oficial y marca el desembarco formal de la cantante en el mercado de bienes raíces.

Con 29 años, Emilia Mernes conformó la empresa junto a su madre, Liliana Gabriela Rueda, con un capital social inicial de $30 millones, monto equivalente a unos USD 20.000. El objeto social de la compañía es amplio y abarca múltiples segmentos del negocio inmobiliario, desde operaciones tradicionales hasta desarrollos de mayor escala.

Según la documentación oficial, la sociedad podrá comprar, vender, alquilar, permutar y administrar inmuebles, además de encarar proyectos inmobiliarios con destino residencial, comercial o industrial. También quedó habilitada para realizar fraccionamientos, loteos, construcción y remodelación de propiedades, un menú completo para moverse con comodidad dentro del sector.

El estatuto contempla además la posibilidad de actuar como intermediaria en operaciones de compraventa y alquiler, brindar servicios de asesoramiento inmobiliario y urbanístico, elaborar estudios de mercado y análisis de viabilidad, buscar financiamiento y canalizar inversiones vinculadas al real estate.

Perra Exclusive S.A fijó su domicilio legal en la Ciudad de Buenos Aires y tendrá una vigencia de 99 años, un plazo largo incluso para una carrera pop. Emilia suma ladrillos al patrimonio y demuestra que, además de hits, también piensa en activos duros. El micrófono sigue encendido, pero ahora también suena la caja registradora.

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