"Gran preocupación"

Tras el cierre de Fate, la UIA alertó por la pérdida de empleo industrial

La UIA exigió igualdad de condiciones ante la competencia internacional. Vinculó el cierre con un escenario de caída del empleo industrial en Argentina

La Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su "gran preocupación" por el cierre de la planta de neumáticos Fate y encuadró la decisión en un contexto más amplio de caída del empleo industrial, apertura comercial y competencia internacional distorsionada. Según la entidad, el caso no es aislado y expone las dificultades estructurales que enfrenta el sector productivo.

"Detrás del cierre de una fábrica hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo", advirtió la UIA en un comunicado. Y agregó: "Cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse".

De acuerdo con el documento difundido por la entidad, la industria perdió casi 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, una baja del 5,4%. En ese marco, la entidad sostuvo que el cierre de Fate "no puede analizarse como un episodio aislado", sino como parte de "un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada".

La UIA apuntó especialmente a la industria del neumático como uno de los sectores más afectados por la sobrecapacidad global y por prácticas comerciales desleales. "La industria del neumático es uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia", afirmó.

Remarcó que las principales economías del mundo adoptaron herramientas para proteger sus cadenas de valor estratégicas. "La experiencia internacional demuestra que las principales economías del mundo adoptaron medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas", señaló.

La entidad fue directa al plantear sus demandas: "La industria argentina pide igualdad de condiciones para competir, con un esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno". Y advirtió: "Cuando esas condiciones no existen, la apertura sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades productivas, empleo y conocimiento acumulado durante décadas".

La UIA también reconoció desafíos puertas adentro. "La industria argentina tiene un desafío ineludible: ofrecer a los consumidores precios y calidades internacionales", planteó. Para alcanzar ese horizonte, consideró necesario "un esfuerzo conjunto: inversión empresarial, mejora continua, capacitación, modernización laboral y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe la transformación".

"La UIA reitera su compromiso de trabajar junto al sector público y los trabajadores en una agenda de competitividad que permita sostener y multiplicar el entramado industrial argentino", señalaron los dirigentes en el comunicado.

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