Dos marcas palermitanas con mucha historia cierran sus locales y se reinventan
Palermo es una de las zonas donde más cerraron tiendas en los últimos meses. Desde una prestigiosa marca de moda urbana con diseño argentino hasta 100 emprendedores le dicen adiós al barrio palermitano.
Los cierres de comercios no perdonan ni a las marcas icónicas. La realidad económica obliga a todos a reinventarse para poder subsistir y a poner un freno antes de endeudarse más. Marcas con historia como Puro, De Vanguardia o Gato Negro Tattoo decidieron cerrar sus locales. Tres historias de despedidas: dos bajan la persiana en el barrio de Palermo.
Hace pocas horas, la marca de moda urbana Puro anunció en sus redes: "Hoy nos despedimos de nuestro local de Palermo. ¡Gran cariño por este barrio! Nos vamos después de 19 años. ¡Gracias por acompañarnos todos estos años!". Puro es una reconocida firma de zapatillas y accesorios que nació en 2004, creada por Gabriel Pozner e Itatí Montechiani. Juntos dieron forma a una propuesta de diseño argentino, diferente de las alternativas de las grandes empresas de calzado. Comenzaron en ferias y fueron creciendo hasta posicionarse como referentes de la moda urbana.
Sobre el cierre de su histórico local de Palermo, señalaron: "Nos vamos con la frente en alto y profundamente orgullosos de todo lo que construimos en ese espacio. Fue un refugio lleno de color, de encuentros y de charlas hermosas. Un gracias gigante a cada una de las personas que cruzó esta puerta, que se probó un par de botas, que eligió un bolso o que simplemente pasó a saludarnos. Se llevan un pedacito de la historia de Puro. La magia seguirá en nuestra tienda online y en los locales de Barrio Norte, Rosario y Córdoba". Los clientes y fanáticos inundaron la cuenta de Instagram con recuerdos.
De Vanguardia es otra marca que decidió decirle adiós a Distrito Arcos, donde tenían un local gigante en el primer piso en el que albergaban a 100 emprendedores. En sus redes publicaron: "De Vanguardia vuelve al origen. De Vanguardia cierra sus puertas en Distrito Arcos debido al contexto actual que atravesamos las pymes y los emprendedores en el país. Pero no es un final... Es una vuelta a nuestros comienzos. Volvemos a nuestro origen de hace 25 años, a nuestras queridas ferias".
Mariano Maciel, un reconocido empresario del rubro gastronómico, creó De Vanguardia en 2003 en Pinamar. Impulsó una movida de diseñadores que aún sigue firme todos los veranos con un promedio de 90 emprendedores, en una feria de indumentaria y objetos de industria argentina. Luego se sumó Alejandra Alburquerque, quien es la actual referente de De Vanguardia. En 2022, abrieron el espacio de Distrito Arcos que hoy cierran.
En paralelo, retomaron las ferias itinerantes: en San Isidro organizan el encuentro mensual Domingos de Vanguardia, y también harán ferias en el mismo centro comercial de Palermo, ubicado en Santa Fe y Juan B. Justo. "Ya cerramos dos tiendas y esta la cerramos porque a los shoppings están priorizando marcas internacionales que les redituan más. Llegan y copan todo y nos dejan poco espacio a las marcas nacionales. A los emprendedores les está costando mucho tener un costo fijo y estar en una tienda les implica un costo fijo. Por eso decidimos volver al origen, volver a las ferias, el emprendedor tiene contacto directo con el público, a la gente le gusta esa experiencia. Está muy difícil el mercado para todo el mundo. Los emprendedores no pueden sostener algo fijo, mensual, y empezaron a buscar un día o dos y se van", señaló Alejandra Alburquerque a BAENegocios.com
Gato Negro Tattoo, una de las casas de tatuajes más históricas de Castelar, cerró su local que estaba abierto desde hace 9 años. Uno de sus vecinos, Lava Indumentaria, decidió postear en Instagram la despedida. "Cerró una de las casas de tatuajes más históricas de Castelar y para nosotros no es una noticia más; no hablamos de un local cualquiera, hablamos de gente que siempre estuvo cuando necesitábamos una mano. Hace unos días veo a Diego sacando un aire acondicionado del local y le digo '¿lo vas a arreglar?' y me dijo 'me voy'", contaron en redes.
Diego Mariano Sosa es el alma mater de Gato Negro y relató por qué cierra: "En realidad, llegó el momento en el que no puedo mantener más, no es más rentable tener un local, los impuestos, el alquiler, ya no rinde. Y antes de hacer las cosas mal, decidimos reinventarnos". El fundador le contó a BAENegocios.com: "Hace 9 años que teníamos el local pero empezó a caer el trabajo y desde hace seis meses no paró de caer. Tuvimos una baja de trabajo entre el 70 y 80%, la gente ya no se hace tatuajes, necesita la plata para comer. Pasaron semanas sin tener trabajo, no llegaba a pagar el alquiler, pagaba la luz y las expensas y no me alcanzaba para más, ni la mitad del alquiler juntaba. Me prestaron plata mi viejo, mi hermano, pero no puedo seguir. Antes trabajábamos muy bien, apenas la gente cobraba venía y se hacía un tatuaje, ahora no. Un amigo tiene una barbería en Ituzaingó y me dará un box y trabajaré a comisión. Soy carpintero, volveré al rubro por un tiempo, por lo menos para pagar las deudas", detalló Diego, el dueño de Gato Negro.
Los cierres de comercios se replican en todo el país, y cada uno se despide con su historia a cuestas.
- Com.Ven.Var. %

