Una textil pudo pagar el aguinaldo gracias a las remeras de Lali, pero no logró sobrevivir
Will Der probó con camisetas de fútbol, mamelucos y ropa para frigoríficos para sostener la actividad. Un pedido para un recital en River le dio un respiro, pero no alcanzó.
A veces, desde la política, cuando se habla de los problemas de las empresas, las mandan a reinventarse. Las pymes, que dan el 70% de los puestos laborales privados de Argentina, hacen lo imposible para no cerrar. A veces, logran sobrevivir, y otras no, como es el caso de la textil Will Der S.A., que cerró dos de sus plantas y despidió a 120 personas. De fabricar indumentaria deportiva a hacer mamelucos y remeras oficiales de Lali para el recital de River.
Will Der es una textil fundada en el 2006 por Marcelo López Imizcoz, el ex DT de Los Pumas, Santiago "Tati" Phelan y Armando Anasal. Tenía una planta en Las Flores donde trabajaban 30 personas y otra en General Pacheco con 90 operarias; ambas cerraron el viernes pasado.
El día del cierre, el exrugbier Santiago "Tati" Phelan, quien fue exentrenador de Los Pumas, se paró frente a los trabajadores y les dijo: "Como todos se imaginan, la situación llegó al límite; venimos peleándola, pero es un pésimo tiempo. Venimos tratando de luchar para conseguir laburo y darle continuidad a la fábrica, pero ya no da para más; cada vez estamos más embarrados y endeudados con más quilombos. Los planes de trabajo desaparecieron; fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea tapando agujeros que mostraban el poco trabajo que hay. Mucho de lo importado está reemplazando a lo nacional y las marcas no reponen; todo eso nos mata. Empieza a haber pedidos, pero para el año que viene, enero, febrero y marzo; estamos en agosto y ahora no hay laburo".
Will Der fabricaba ropa deportiva para marcas como Adidas, Puma y Lacoste, entre otras. Pero llegó un momento en que ya no entraban los pedidos y era necesario salir a buscar trabajo. Phelan fue a la petrolera más importante y consiguió hacer las camperas para los que atienden las estaciones de servicio, mamelucos para los que trabajan en Vaca Muerta. Hizo una muestra para una alianza entre la petrolera y la Selección, pero la empresa no quedó seleccionada.
Las trabajadoras cuentan que en la búsqueda de nuevos clientes hicieron ropa blanca para carnicerías y frigorífico. Todo sumaba, necesitaban pagar sueldos y aguinaldos.
El exentrenador de Los Pumas y presidente de Will Der, el día que las reunió para despedirlas, les contó: "Para pagar el aguinaldo tomamos créditos, cambiamos cheques, pagamos en descubierto, pero el aguinaldo llegó. Nos ayudó a hacer remeras de Lali".
Gracias a Lali
"Hicimos varios modelos de remeras para el recital de Lali en River; en mi línea de producción se hizo la chomba oficial. Gracias a los pedidos de Lali trabajamos a full dos meses y hasta nos llamaron un sábado y nos pagaron horas extras porque estuvimos trabajando hasta el último minuto antes del recital", explicó Mirtha Ayala, una operaria que trabajaba hace 4 años en la planta y fue despedida.
Una de las marcas para las que trabajaban les pedía camisetas para equipos de fútbol de Estudiantes de La Plata, Vélez y también hicieron remeras de Milo J y el Club Deportivo Morón.
Como López Imizcoz había sido jugador de rugby y Santiago "Tati" Phelan hasta fue ex DT de Los Pumas, consiguió el contrato para ese equipo.
Lo intentaron todo, pero no alcanzó. "Creo que es una realidad país; ya venimos hace un año y medio buscándole la vuelta, vendiendo los cheques nos pagan a 150 días, con cheques rechazados. Si yo viera una luz me animo a seguir, pero lo que viene es peor, todas las empresas están cerrando y las marcas no compran no hay manera de poder continuar. Cambió la forma de trabajar. Lamentablemente, tenemos que cerrar la fábrica, el lunes no vengan. Qué significa eso, yo no voy a prometer nada, vamos a armar un grupo de WhatsApp y queremos hacer todo de la manera más ordenada", señaló el ex rugbier, Santiago Phelan.
Fue un momento duro en el que se presentaron frente a los empleados y uno de los socios, Armando Anasal, les habló y lloró: "Toda mi vida pensé en ser industrial, pero la política tiene que ver, levanta y hace caer a la gente. Yo nunca me metí en política; en diciembre cumplo 50 años en este rubro, jamás me metí porque yo siempre creí que trabajando podía llegar adelante. La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros. Son 50 años tirados a la basura porque no puedo llegar a nada. Ustedes creen que soy una mierda, pero créanme, la política nos hundió".
Conmovido, agregó: "Si la mitad de la gente votó esta forma de vida, seguro que entre ustedes hay 50 que lo votaron; solo les pido que piensen la próxima vez que voten, porque la vida es política y la política nos hundió. Piensen ustedes, los que pudieron votar a este gobierno, piensen a dónde los llevó. Con otros gobiernos todos sufrimos y nos peleábamos por otras cosas, pero teníamos plata en el bolsillo y teníamos para gastar, y los domingos teníamos para comer un asado y salíamos de joda y pensábamos en las vacaciones... Todo se tiró a la basura; miren lo que es esto, está vacío. Si seguimos un mes más, nos hundimos todos", explicó Anasal, un empresario que dedicó su vida al mundo textil. En este contexto, no alcanza con reinventarse.
- Com.Ven.Var. %


