El Kremlin no responderá a la petición de la esposa de Alexéi Navalni de excarcelar al opositor porque no le compete, declaró este viernes el portavoz presidencial, Dmitri Peskov.

"No reaccionaremos a esta petición (​​​...) dado que ese ciudadano está condenado y encarcelado, el destinatario de tales peticiones es el Servicio Penitenciario Federal", explicó Peskov a la prensa.

La víspera, Yulia Naválnaya publicó en su cuenta de Instagram una carta al presidente Vladímir Putin exigiendo la liberación de su esposo por motivos de salud.

La misiva de Naválnaya apareció después de que uno de los colaboradores de Navalni, Leonid Vólkov, se mostrara "extremadamente preocupado" por lo que calificó como "fuerte deterioro de la salud" del líder opositor quien cumple una pena de prisión en la ciudad de Pokrov, en la provincia de Vladímir, a unos 100 kilómetros al este de Moscú.

Vólkov publicó en la red social Telegram que Navalni tiene "fuertes dolores en la espalda" desde hace unos días y "no siente una pierna", y que el único tratamiento que recibe el opositor consiste en una pomada y dos pastillas diarias de ibuprofeno.

Por su parte, las autoridades penitenciarias de la provincia de Vladímir, informaron que según los resultados del examen médico al que Navalni, entre otros presos, se sometió el 24 de marzo, el estado de salud del opositor "se evalúa como estable y satisfactorio".

A principios de febrero pasado la Justicia rusa dictaminó que Navalni había violado reiteradamente las reglas de conducta impuestas en el expediente de libertad condicional e hizo efectiva una pena suspendida de 3,5 años de cárcel, por fraude y blanqueo, dictada contra él en 2014.

El recurso de apelación no prosperó, si bien se restó a esta pena el tiempo que Navalni había pasado bajo arresto domiciliario, de modo que el opositor tendrá que permanecer en un centro penitenciario dos años y medio.

Fuente: Sputnik