El clima político, los desequilibrios en lo económico y la falta de avances con el FMI impulsan el sentimiento negativo dentro del mercado local. En un escenario de déficit creciente, la atención se posa sobre el alto ritmo de emisión monetaria y la dinámica cambiaria del BCRA. La brecha en niveles insostenibles (por encima del 100%) y las presiones sobre los precios prevalecen dentro del marco regulatorio actual. Así, la mirada cortoplacista predomina en un contexto especialmente volátil a solo 15 días de las elecciones legislativas.

Los bonos argentinos no encuentran un piso. Los globales transitaron otra rueda complicada con rojos generalizados de entre -0.6/-1.0% este viernes y acumularon rojos de entre -1.2%/-2.7% en la semana. ¿Y el mes? Octubre dejó mucho que desear con los bonos desplomándose entre -4.6/-6.1%. Destacamos que el precio promedio ponderado se ubicó por debajo del umbral de los US$ 34 por primera vez desde el 13 de mayo. Puntualmente, el indicador cerró en un nuevo mínimo post PASO en torno a US$ 33.81 (-US$0.26 1D; -US$0.68 5D). Para tener una referencia, el precio promedio ponderado de los globales se ubica cerca del -13.3% por debajo de los niveles alcanzados el lunes posterior a las elecciones primarias. Sin embargo, todavía se mantiene +5.7% por arriba de los mínimos post reestructuración alcanzados a principios de marzo.

No sorprende, en este marco, la preferencia por títulos más defensivos. Los rojos de octubre se profundizaron en la parte corta de la curva a medida que los inversores privilegian los bonos con ‘Current Yield’ (CY) más atractivas en los primeros años. Un punto importante considerando que la probabilidad acumulada de default a cuatro años se ubica por encima del 79%. Así, la curva de rendimientos de la deuda en dólares fue profundizando su pendiente negativa. En tanto, el Riesgo País tocó nuevos máximos post reestructuración. El indicador llegó a superar los 1.700 puntos por primera vez desde la reestructuración.

*Análisis de PPI