Los activos argentinos presentaron una semana no apta para cardíacos. En la antesala de las PASO, los Globales argentinos alcanzaron su máximo nivel en el año, pero enfriaron el rally durante los días posteriores. Los bonos soberanos ahora ceden hasta -1.2% en septiembre, dejando el precio promedio ponderado de los mismos en torno a $37.54 (-$0.38 1D; -$1.17 5D). Más allá del contexto deteriorado actual, el mercado apuesta a un resultado electoral que encamine al país a la senda de racionalidad y crecimiento que necesita. Si Argentina logra bajar su costo de financiamiento, aumenta la probabilidad de acceder al mercado internacional para cuando el perfil de vencimientos se vuelva muy abultado durante 2024/2025. En caso de que esto suceda, los instrumentos de indenture nuevo (con cláusulas legales más débiles y pagos escasos en los primeros años) serán los más beneficiados. 

Luego del despegue de agosto, donde el MERVAL medido en dólares creció más del 20%, el índice presenta más turbulencias en septiembre. Hacia el comienzo de esta segunda semana las cotizaciones fueron en alza, llevando al índice a los 441 puntos -valor máximo del año-. Sin embargo, con el correr de los días la toma de ganancias se hizo presente, provocando contracciones de entre -1,6% y -1,9% dentro del panel. Así, el índice presentó una reducción semanal de -1,7%. En este sentido, los activos más golpeados fueron CVH registrando una caída de -12,0%, seguido de EDN -7,79% y HARG -6,84%. Por otro lado, las subas fueron lideradas por YPFD +6,48%, SUPV +6,28% y BMA +5,58%.

En lo que respecta a volumen, observamos que tanto las noticias como las encuestas políticas han jugado un rol importante en el humor de los inversores, lo cual dejó un volumen promedio diario de $16,9M para el mes de agosto y de $24.1M en lo que va de septiembre. Así, finalmente la contienda electoral determinará en gran parte la evolución del mercado local de acciones.

La deuda en moneda local sufrió una semana complicada, en especial, en los instrumentos de mayor duration. La parte media y larga de la curva CER cayó entre -0.7/-2% (en términos reales), mientras que los títulos cortos de esta misma curva (e incluso las LECER) cerraron prácticamente neutros. De esta forma, lo que hace unos pocos meses estaba en terreno negativo (hasta vencimientos en 2023), hoy rinde entre 4.5%/6% por encima de la inflación. No obstante, el fenómeno también se replica en otras curvas de instrumentos en pesos. Asimismo, los flujos de la industria de FCI (CER y T+1) también reflejaron la preferencia por acortar duration. ¿Cuál será la razón de semejante movimiento? La incertidumbre respecto del resultado electoral empujó al mercado a “pecar” de conservador y limitar la potencial pérdida en caso que el resultado electoral no sea el más optimista.  

Vale también resaltar la licitación de pesos que captó la atención del mercado. El equipo de Brigo obtuvo un resultado satisfactorio, logrando cubrir todos los vencimientos del próximo lunes. A pesar de que el vencimiento no parecía tan abultado, el contexto de debilidad en el mercado doméstico atentaba contra la renovación de los pagos. En resumen, Finanzas consiguió estirar el plazo medio de colocación hasta los 380D (desde 138D y 178D, las dos licis anteriores), aunque el 78.4% de lo emitido era ajustable por inflación o devaluación. Ahora bien, dadas las tasas de los instrumentos, en especial, de las LECER (100/150bps por debajo del secundario), sospechamos de una participación activa del FGS. Otra posibilidad pudo haber sido el sistema bancario, dado que el plazo de los títulos los habilitaba a intercambiar parte de los encajes de plazos fijos de LELIQs a estos instrumentos.

De esta manera, el roll-over en el año alcanza el 1.05x en el mes y el 1.18x en lo que va del año (sin incluir lo emitido por TS21). A pesar de haber recompuesto la imagen tras el agosto mediocre, todavía no alcanzan estos niveles de roll-over para evitar un mayor financiamiento monetario de acá a fin de año. 

¿Faltan dólares, o sobran los pesos?

La sensación de un último cuatrimestre más que desafiante comienza a percibirse en el aire. El BCRA vendió US$322 millones en la semana, producto de ventas acumuladas por US$330 millones entre lunes y jueves y un magro resultado positivo de US$8 millones el viernes. De esta manera, cortó una racha de 12 jornadas sin resultados favorables, que lo habían llevado a desprenderse de US$847 millones. La liquidación del agro sube 23% anual en septiembre (con precios 30% mayores), desacelerando fuertemente desde +72% anual en agosto. ¿Cuántos dólares quedan en el BCRA? Hasta este jueves, las reservas netas se sitúan en torno a US$6.000 millones (bajando $2.000 millones desde el pico de julio). A la par, la emisión de pesos para financiar al Tesoro volvió a asomar, luego de tres semanas de inactividad. Con una nueva trasferencia (3 sept.) por $60 MM, el financiamiento monetario llega a 1,77% del PBI, siendo el tercero más alto desde la salida de la convertibilidad. Considerando que el déficit primario, al menos, se duplicará en septiembre respecto de agosto y lo difícil que se le hace al Tesoro conseguir financiamiento para cubrirlo, es inminente una nueva asistencia monetaria.

Plano Internacional: Rojos en Wall Street

Una vez más, la semana que cerramos quedó marcada, principalmente, por los distintos datos de empleo de Estados Unidos. ¿Cuáles fueron los números? Por un lado, el miércoles conocimos la cifra de Empleos Disponibles publicada por el Departamento de Trabajo, la cual sorprendió para bien: récord de empleos vacantes en el mes de julio por un total 10.9 millones. Es probable que los mercados hayan reconocido que la decepcionante cifra de empleo de la semana pasada –la economía agregó sólo 235K nuevos puestos de trabajo en agosto, casi un tercio de la estimación prevista- pueda tener un impacto limitado, dado que el obstáculo no estaría radicado en la oferta de trabajo. Adicionalmente, respecto a las solicitudes semanales de desempleo, las mismas se conocieron ayer y cayeron a 310k, el nivel más bajo en casi un año y medio, otorgando un respiro a las preocupaciones en torno a la desaceleración del crecimiento económico, pero dejando nuevamente al descubierto su contracara: vuelve a aparecer el temor por un inminente recorte de estímulos, en un momento en que la variante Delta aún no abandona su protagonismo. En este marco, y con un último dato no menor conocido en la mañana de hoy (el índice de Precios al Productor del mes de agosto aumentó +0.7% contra el mes previo y superando las previsiones de 0.6%), la tasa del bono a diez años de USA cerró con una suba en torno a los 3 puntos básicos, ubicándose así en 1.33% -flat en la semana-.

Sumergiéndonos en el equity, la semana estuvo marcada por bastante pesimismo y, en consecuencia, por números rojos. Septiembre comenzó con un aumento en las preocupaciones en torno a los niveles de las acciones americanas, luego de los máximos alcanzados en agosto. A pesar del reencuentro telefónico entre Biden y Xi Jiping, que relajó las tensiones entre las dos economías más grandes del mundo, el equity se empañado con el dato del IPP. ¿Por qué? Cualquier señal que apunte a una mayor probabilidad de que persista la alta inflación, podría acelerar la respuesta de la FED, y, por lo tanto, afecta a los precios de las acciones. Dado esto, el Dow Jones encabezó las caídas con -2.15%, seguido por el S&P500 (-1.7%) y el Nasdaq (-1.6%).

Lo que vendrá…

Llegó la fecha. Mucho de lo que suceda durante las próximas semanas dependerá del resultado de este domingo. Más allá de la representación dentro del Congreso, los comicios de este año podrían marcar un cambio de expectativas de cara al 2023. ¿Qué se elige? La elección tiene como objetivo renovar un tercio del Senado y la mitad de la Cámara de Diputados. En este punto, el Oficialismo, que posee el quorum en la Cámara Alta (41 vs 37 necesarios), buscará obtener la misma condición en Diputados (119 vs 129 requeridos). No obstante, pondrá en juego una cantidad mayor de bancas relativas en el Senado, peligrando su quorum, mientras que en Diputados correrá con la ventaja que la Oposición debe defender su buena elección de 2017. A pesar de las encuestas, el amplio piso de indecisos y la participación mínima récord esperada complica las proyecciones y deja un resultado abierto.   

En el plano internacional, nos acercamos al anuncio de la FED del FOMC del 22 de septiembre y toda la atención de la próxima semana estará en las cifras del IPC de agosto. La estimación indica una desaceleración marginal de 5.4% a 5.3% en la inflación general, que va en línea con la hipótesis de transitoriedad de la FED.

 

*Analista de PPI