Durante los últimos años, la aparición de los vehículos eléctricos ha generado un fuerte crecimiento en la demanda de litio. Ya en el 2018, el 77% de la demanda total de baterías de este mineral eran utilizadas para fomentar la “electromovilidad”. De cara al 2030, se estima que ese porcentaje podría crecer incluso hasta el 89%.

*Análisis de IOL