La dinámica reciente de la deuda se explica posiblemente por una combinación de factores. El clima externo más amigable para la deuda emergente con el retroceso de las tasas largas americanas. El PCE en USA no sorprendió y la US10Y volvió a niveles de 1.58% (-4 bps WTD). Así, se ubica casi 12 bps por debajo del pico alcanzado con la publicación del IPC de abril a mediados del mes. En cuanto a temas propios, se estima que los rumores con respecto al aplazamiento de la deuda con el Club de París fueron un punto a favor.

El Gobierno busca retrasar el pago para construir un “puente de tiempo” en el marco de las negociaciones con el FMI. Mientras tanto, el BCRA sigue acumulando divisas. Además, el  repunte de la deuda llega nuevamente en uno de los peores momentos de la pandemia para el país. Los contagios de Covid-19 siguen acelerándose y el número de nuevos casos alcanza récords (41.080 nuevos casos este jueves). Las nuevas restricciones no pasaron inadvertidas y debilitaron la imagen del Gobierno, lo que se entiende dificulta el escenario electoral para el oficialismo.

La semana cerró con una nueva medida del BCRA que impactó en los encajes remunerados de los bancos. El BCRA establece que los bancos tienen ahora la posibilidad de integrar la proporción de Leliqs (la proporción de encajes sobre plazos fijos) en bonos del Tesoro a 180 días. La medida se entiende busca cubrir la brecha de financiamiento del Tesoro. Que si bien logró dar vuelta el número de mayo con la licitación de esta semana, todavía está lejos de cumplir con el target lineal para cumplir con las necesidades de financiamiento según lo establecido en el presupuesto. Puntualmente, el Tesoro consiguió unos $198.277 millones de financiamiento en el mercado doméstico en lo que va del 2021, pero mantiene todavía una brecha financiera a cubrir de $892 mil millones.

La agenda económica marcó el rumbo de los mercados internacionales. El PCE subyacente en USA (que excluye alimentos y energía) aumentó 3.1% abril después de un aumento revisado del 1.9% en marzo. La cifra se ubicó por encima del 2.9% esperado, pero no generó demasiados ruidos en el mercado. La diferencia entre lo proyectado y el número publicado esta mañana estaba dentro de lo esperado después de la sorpresa con el IPC de abril (+4.2% vs 3.6% est.). Ahora bien, se trata del PCE más alto en los últimos años y se ubica muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. De todas maneras, desde el organismo siguen argumentando que todas estas presiones en los precios son transitorias. Con los estímulos fiscales, las restricciones en la oferta y el boom en los commodities es esperable un salto en el nivel de precios, pero no esperan que sea un fenómeno permanente. En el mes, el índice PCE subió un 0,7% en abril, por encima del 0.6% esperado y marcando el mayor aumento mensual desde 2008.

*Analista de PPI