Los flujos a nivel global se mueven hacia activos de poco riesgo, perjudicando a la dinámica de la deuda. El mundo comienza a especular sobre un menor ritmo de crecimiento hacia adelante y se vuelca hacia estrategias más conservadoras.

Los bonos argentinos no se encuentran bien parados en este escenario y son claramente perjudicados por este ´Fly to Quality’. Las complicaciones en lo global se suman así a todos los temas propios. Entramos ya de lleno en el segundo semestre y los desafíos por venir no son menores. El camino hacia las elecciones es largo y el mercado de deuda empieza a mirar cada vez más de cerca todos los drivers políticos.

Dentro del universo en pesos, comenzamos a ver alguna recuperación en la parte media/larga de la curva CER. Estos títulos venían reflejando cierta debilidad desde mediados de junio, tras el último dato de inflación de mayo que resultó menor al esperado. Sin embargo, los títulos que ajustan por CER llegaron a subir por encima del +0.5%/1.0% en la semana.

Por otro lado, esta semana nos dejó una mala performance en las acciones locales, donde empujado por los malos rendimientos de las acciones brasileñas, el Merval medido en dólares cayó un 2.6% cerrando en los 355 puntos. La corrección de hoy fue de 1.6%, mientras que la caída del martes fue aún más fuerte, del 2.65%.

En lo internacional, los temores de un menor ritmo de crecimiento hacia adelante, impulsaron los flujos hacia activos de menor riesgo. Los últimos datos económicos resultaron por debajo de lo esperado y esto no dejó de generar cierta volatilidad e incertidumbre en los mercados accionarios. Los inversores se refugiaron en los Treasuries americanos y las tasas largas retrocedieron con fuerza estas últimas ruedas: la US10Y  llegó a ubicarse por debajo del 1.30%. El DXY -Index- se fortaleció y Wall Street llegó a mostrar rojos de entre -1.0%/-1.5% esta mañana.

*Analista de PPI