La noticia fue negativa para las expectativas generales de la plaza local y esto se vio reflejado en el mercado de bonos. Los títulos soberanos en dólares marcaron rojos generalizados este viernes -de entre -0.5% y -0.8%- y el Riesgo País terminó la semana en torno a los 1.574 puntos. El índice sumó cerca de 23 unidades en el día y escaló unas 72 unidades con respecto al viernes de la semana pasada.

Sorpresivamente, la firma MSCI declaró a Argentina como mercado Standalone. Se esperaba que el país pasara a la categoría de Frontera, donde estimábamos una mayor ponderación a la que tenía  en Emergentes y así conseguir algo más de flujo hacia los ADRs argentinos. Ahora la situación es distinta: bajo la categoría de Standalone no hay fondos ni ETFs que repliquen este grupo y Argentina se perderá de esos potenciales flujos que podrían haber ingresado de pasar a Frontera. De ahora en más compartiremos grupo con países como Jamaica, Malta, Ucrania, Zimbabue, Líbano y Palestina.

El Merval tomó mal la noticia y cayó un 2.9% en dólares en el día de hoy, y acumula de esta forma una caída del 2.1% en la semana para cerrar en los 383 puntos. Entre los ADRs más castigados en el día de hoy con la noticia del MSCI, se destacaron EDN -8%, SUPV -7.48%, YPF -6.8%, PAM -6.2% e IRSA -4.5%.

No obstante, esta noticia no quita que el mercado local pueda recuperarse en el mediano plazo. Más allá del movimiento que podamos ver estos días con el ruido de la noticia, la tendencia del mercado se guiará por las elecciones, las negociaciones con el FMI y Club de París, y el plan económico para los próximos años. 

También el factor Brasil jugará más fuerte en los próximos meses, como siempre sucede por nuestra alta correlación con los mercados de nuestro país vecino. Los precios en las acciones ya descuentan un mercado muy castigado y con muchas malas noticias encima, por lo que esta novedad de pasar a Standalone no implicaría un cambio muy fuerte en el sentimiento de mercado más allá de la primera sorpresa.

A nivel internacional, entre lo destacado de la semana, el Presidente Joe Biden anunció ayer un acuerdo sobre el gasto en infraestructura de US$579 mil millones con un grupo de senadores bipartidistas. Este paquete fiscal se centra en mejoras de las rutas y autopistas, ferrocarriles, banda ancha de internet e instalaciones de electricidad. 

Si bien el plan aún enfrentará oposición en el Congreso, el gran premio para los demócratas será lograr que el resto de los planes de gastos de Biden se sometan a procedimientos de reconciliación presupuestaria que no requerirían el apoyo republicano. Para los inversores, el paquete fiscal fue menor al que se esperaba, aunque no deja de ser positivo para los mercados, especialmente para los sectores ligados a este plan.

*Analista de PPI