Los bonos argentinos y el equity local enfrentaron esta semana dos realidades completamente distintas. Las acciones vivieron un clima más positivo con el Merval en dólares alejándose de los mínimos post PASO, mientras que los bonos globales no levantan cabeza.

Los títulos de deuda en dólares cerraron otra semana muy complicada con rojos de entre -2.1/-2.8% a lo largo de toda la curva, dejando el precio promedio ponderado por debajo del umbral de los US$ 35. El riesgo país tocó un nuevo máximo post reestructuración cerrando este viernes en casi 1.670 puntos. El mercado de deuda se concentra en el corto plazo y cuenta los días hasta noviembre. Mientras que, a la realidad económica de por sí complicada, con la incertidumbre en cuanta a las negociaciones con el FMI, se sumó esta vez los ruidos desde los emergentes con China y Turquía en el centro de atención.
A diferencia de los bonos, el S&P Merval en dólares +2,77% hasta los 432 puntos con una mejora en los volúmenes operados.

¿Tiene sentido esta bifurcación? Creemos importante resaltar dos puntos. Por un lado, esta dinámica probablemente tiene que ver con la diferencia de crédito. Las compañías pueden captar mejor un contexto de recuperación macro, mientras que el problema de la deuda pareciera ser más difícil de resolver con pagos que comienzan a crecer notablemente a partir del 2024. Por otra parte, hay una cuestión de sensibilidad que participa dentro de este juego con un upside potencial de mayor magnitud en las acciones para los jugadores más riesgosos dado un escenario optimista.

*Análisis de PPI