Al tiempo que las economías globales son golpeadas por el COVID-19 y los países de la región, además, padecen grandes caídas en ciclos inflacionarios, crece la adopción de criptomonedas, y, particularmente, aumenta el uso de DAI, la criptomoneda estable más popular. Aquí, Abraham Cobos, Crypto Catalyst en Bitso, analiza el comportamiento reciente de las stablecoins y profundiza en el caso concreto de DAI para comprender mejor las tendencias del mercado. 

Una de las primeras cuestiones que señala Cobos es que la volátil cotización del Bitcoin (BTC) sigue siendo fuente de noticias. En tanto, a paso firme, las stablecoins —criptomonedas generalmente vinculadas al dinero tradicional (fiat)— se convirtieron en los activos digitales de mayor crecimiento durante los últimos meses. Asimismo, durante este año, el valor total de las operaciones en las que se utilizaron estas criptomonedas superó, por primera vez, al de las de Bitcoin, según un estudio reciente de Cambridge.

Este estudio del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de dicha institución, señala que las stablecoins son —en comparación con el resto de los desarrollos de monedas digitales— las de mayor crecimiento en los últimos dos años. 

Abraham Cobos, además, indica que, en el transcurso del último año, casi se triplicó el número de usuarios únicos de criptomonedas: de 35 millones pasamos a 101 millones. «En este panorama, las monedas digitales estables —sostiene el especialista de Bitso—, son una referencia de cómo cada día estamos migrando hacia una economía donde el dinero digital será el dinero dominante».

*Análisis de Bitso