Este es un mensaje para el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Su misión será explicar en menos de XX minutos qué es el secreto estadístico y su importancia en la producción estadística. Ningún usuario debe ser identificable. Repito: su identidad debe permanecer secreta.

Queremos hablarte de algo muy, pero muy importante: el secreto estadístico. Este es uno de los pilares del funcionamiento del instituto, porque atraviesa a todo el proceso de producción estadística sin excepción. Como seguro sabés, los datos que produce y difunde el INDEC se obtienen, fundamentalmente, de lo que las empresas y las personas, como vos o como yo, responden en cada relevamiento. Hay tres instrumentos básicos a través de los cuales el INDEC recopila información: a través de censos, encuestas y registros administrativos.

Ahora bien, en todas estas formas de recolección, los informantes proporcionan datos individuales de carácter más general, como su nombre, número de documento y domicilio; o más específicos, según el tipo de relevamiento en el que participan. Toda esta información está protegida por la figura de secreto estadístico, establecida en la ley número 17.622 y la Disposición número 176/99. Esos datos son confidenciales para proteger a las fuentes que las proporcionan, es decir, a vos o a tu empresa.

¿Qué es y cómo funciona el secreto estadístico?

El concepto de secreto estadístico evolucionó a lo largo del tiempo en todo el mundo. Hacia mediados de la década de los ‘80, el INDEC comenzó a dedicarle mayor atención y desarrolló por primera vez un manual de aplicación del secreto estadístico. De allí viene la definición que usamos hasta nuestros días: el secreto estadístico es “el resguardo legal que tiene toda persona física o jurídica, obligada a proporcionar datos a los organismos públicos que integran el Sistema Estadístico Nacional, y que éstos sean utilizados con fines estrictamente estadísticos”. ¿Y qué significa que tengan fines estadísticos? Que no pueden ser suministrados y publicados más que en compilaciones de conjunto, de modo que no pueda ser identificada la unidad estadística a la cual se refiere la información.

En la Argentina, esta figura está protegida por distintas regulaciones, que entre ellas construyen un bloque normativo. Por un lado, el INDEC está regido por la Ley Nº 17.622 que, además de crear la institución, establece en su artículo 11 la obligatoriedad de cualquier persona o empresa que esté asentada en el país, a suministrar datos e informaciones de interés estadístico. En su artículo 10, consigna que “las informaciones que se suministren a los organismos que integran el Sistema Estadístico Nacional (que desde ahora vamos a llamar SEN) serán estrictamente secretos y sólo se utilizarán con fines estadísticos (…) de modo que no pueda ser violado el secreto comercial o patrimonial, ni individualizarse las personas o entidades a quienes se refieran.”

Aclaración rápida: ¿Quiénes integran el SEN? El INDEC, y las oficinas de estadística de las 23 provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además de las dependencias de estadística de los organismos nacionales, provinciales y municipales de todo el país. En definitiva, el SEN es una gran red productora de estadísticas, que tiene la dirección superior del INDEC.

Volviendo a la Ley 17.622, las responsabilidades están bien definidas. El artículo 13 establece que todas las personas que, por razón de sus cargos o funciones, tomen conocimiento de datos estadísticos o censales, están obligadas a guardar sobre ellos absoluta reserva. Para que no queden dudas de la importancia del resguardo de los datos de las fuentes de información, estas obligaciones comprenden a todo el personal del resto de los organismos públicos que no integran el SEN y que acceden a estos datos. El artículo 8 de la Disposición 176 de 1999 prohíbe proveer listados de hogares, de personas humanas jurídicas o de establecimientos que integren una muestra de análisis. Las sanciones van desde una penalidad económica y/o inhabilitación de funciones, hasta la prisión”

Esto nos lleva al fundamento del secreto estadístico. Se trata, ante todo, de un acuerdo entre dos partes: entre quien recopila la información y quien la proporciona. Y este acuerdo supone dos obligaciones: por parte de la oficina estadística, de asegurar que los datos sean tratados con estricta reserva, y por parte del censado o encuestado, de proporcionar información veraz. De esta manera, se garantizan al mismo tiempo el derecho a la información y el derecho a la privacidad de la fuente primaria. En principio, la calidad del dato depende de lo que vos, como fuente de información, le compartas al INDEC. Cuanto más completa y exacta sea tu respuesta a las preguntas, más y mejor será la información valiosa que se difundirá a la población.

Una vez que obtenemos se obtienen los datos, ¿cómo continúa el proceso?

El secreto estadístico abarca todas las etapas del proceso de producción estadística. Es decir, la confidencialidad de la información está garantizada desde el inicio, cuando se diseña la metodología del operativo (sea un censo, una encuesta o el procesamiento de un registro), hasta el final, cuando los resultados estadísticos llegan a las personas usuarias. Los operativos pueden variar, pero el secreto rige de principio a fin del circuito.

En el caso de las encuestas, lo primero que hace el INDEC es construir la muestra que representará a la población en general. Este paso es muy importante, porque también se define qué información es necesario recolectar, y eso depende mucho del tipo de estudio que se esté realizando. En el caso de las encuestas sociales, uno de los datos más relevantes sujeto a secreto estadístico es el domicilio de la persona, porque es el que va a permitir que la muestra se pueda desagregar geográficamente en diferentes niveles. Es decir, que pertenece a cierto barrio, partido, provincia o región, según el nivel de apertura que permita la muestra. Por ejemplo, si María es mendocina y participó en la última Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares, se utilizará el dato de su domicilio, ubicado en...únicamente para que puedan presentarse esas estadísticas a nivel provincial. O supongamos que Juan, que vive en la calle... de la provincia de Chaco, informó en la cuarta encuesta de Factores de Riesgo que no consume tabaco. De los cálculos surge que el 77,8% de las personas encuestadas no consume tabaco, y allí dentro está la respuesta de Juan.

Al momento de la consulta, el Instituto destaca en sus formularios, con una leyenda bien visible, la normativa que resguarda los datos que estás brindando y el encuestador tiene que recordártelo. Además, los encuestadores y recopiladores deben exhibir la autorización oficial del INDEC para que, si fuiste elegido en una muestra para contestar en tu nombre o en el de la empresa que representes, puedas contestar con confianza porque es personal del Instituto. Aclaremos que todas personas que integran los diferentes equipos de trabajo y que participan en alguna instancia de la producción estadística firman un acuerdo de confidencialidad y se los notifica de la normativa relacionada al secreto estadístico.

El momento de la compilación es cuando se codifica, ordena y agrupa la información recolectada, lo que comúnmente denominamos trabajo de gabinete. La instancia de procesamiento y evaluación es fundamental para poder corroborar la calidad del dato y la representatividad de la muestra. Esto puede generar que se deba reajustar alguna particularidad del diseño metodológico, pero en el caso de que el equipo de profesionales técnicos lo apruebe, el dato ya se encuentra en condiciones de ser preparado para su difusión dentro de una publicación o informe técnico.

Para la difusión y, siguiendo la normativa vigente, “los datos deberán ser suministrados y publicados, exclusivamente, en compilaciones de conjunto, de modo que no pueda ser violado el secreto comercial o patrimonial”. Esto significa que nunca se van a presentar datos individuales de las personas, de las empresas o de cualquier otra entidad. Es decir, para garantizar la confidencialidad, no se individualiza a los participantes de la muestra y se presentan los resultados de manera agregada.

Pero, en ocasiones, esto no es suficiente. En el caso de que en algún sector o zona geográfica haya menos de 3 registros, las unidades deben agruparse en otras categorías. Esto es algo que sucede con frecuencia con la información económica: cuando solo existen 2 empresas que producen un mismo producto en el país, la suma de ambas no se difunde porque fácilmente una de esas empresas podría deducir la información provista por la otra. En otros casos, cuando se ponen a disposición de las personas usuarias las bases de microdatos de hogares, por ejemplo, se utilizan técnicas de codificación y anonimización para poder difundirlas respetando la normativa. Y también se programan sistemas de consulta online justamente para resguardar la información individual, como por ejemplo en los datos de importaciones y exportaciones de los bienes producidos en la Argentina.

Ahora bien, ¿cómo hace el Instituto para resguardar toda la información alojada en sus sistemas informáticos?

El INDEC trabaja de forma continua para garantizar el secreto a través de la actualización permanente de su infraestructura informática para la recolección y el almacenamiento de datos. Para los operativos de campo, por ejemplo, se está migrando de manera progresiva hacia aplicaciones digitales y la incorporación de tabletas para la recopilación, en reemplazo de los tradicionales formularios en papel.

Toda la infraestructura se encuentra resguardada en servidores propios ubicados en el Instituto y en el datacenter de la empresa satelital ARSAT, en ambientes óptimos de temperatura y seguridad para su correcto mantenimiento. A su vez, el INDEC cuenta con un una área de Seguridad Informática que resguarda todos los procesos informáticos internos. Como te comentamos con anterioridad, toda persona que ingresa a trabajar en el INDEC firma una declaración jurada donde se notifica sobre la normativa de secreto estadístico y las buenas prácticas de uso de los recursos tecnológicos.

Estas reglas y principios del INDEC tienen en algo en común: están concebidas para elaborar estadísticas a partir de tus respuestas. Sin tu participación, no hay datos; sin números, no habría estadísticas públicas; y sin estadísticas, no se podrían tomar decisiones informadas en el ámbito público y privado para mejorar nuestra vida personal, económica y social. En el INDEC creemos que es esencial contarte nuestras obligaciones y que vos, al mismo tiempo, conozcas tus derechos como informante y usuario de los productos que difundimos. Como decimos siempre, la credibilidad,

transparencia y confianza en las estadísticas no la sostiene solamente el personal del Instituto, sino la sociedad argentina en su conjunto.

Bueno, creo que hemos cumplido la misión... Por lo tanto, este podcast se autodestruirá en 3...2...1