La semana, en lo local, estuvo marcada por tres puntos importantes: nuevas restricciones, el dato de inflación y un resultado muy pobre en la primera licitación del Tesoro en el mes de abril.
 
Las nuevas restricciones, que apuntan a limitar aún más las actividades nocturnas, así como también en los ambientes cerrados y las escuelas, trajeron, a su vez, algunos ruidos en el plano político. 
 
Son claramente un dato para las expectativas del mercado, que se mantienen alerta al manejo desde el punto de vista de política económica y el impacto de estas restricciones en la actividad.
 
En cuanto a la deuda en pesos, el Tesoro obtuvo unos $37.830 millones en la primera licitación de abril, cuando había salido a buscar fondos por al menos $75.000 millones, lo cual significa un mal resultado, teniendo en cuenta que vencen aproximadamente $73.000 millones. En este marco, el Gobierno afronta un importante desafío para captar el interés de  los inversores en la próxima licitación del miércoles de la semana que viene.
 
El dato de inflación es, en este sentido, un punto a tener en cuenta. Los precios se aceleraron 4.8% en marzo –una cifra bastante más alta que el 3.9% que esperaba el mercado según el REM-.
 
Es en este contexto, que hoy seguimos viendo precios muy golpeados en los activos financieros locales, si bien la deuda en dólares reflejó esta semana algunos números positivos, empujado por la performance de los mercados emergentes. 
 
Todavía vemos una curva con rendimientos del 18/20% en promedio y un riesgo país en torno a los 1.600 puntos. Mientras tanto, el Merval acumuló una baja del 2.4% en la semana.
 
*Analista de PPI