La inflación, entendida como el aumento sostenido y generalizado de precios, es una de las principales perturbaciones de la economía argentina. Así lo demuestra, el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero '21 que alcanzó el 4% de variación, y que proyectado anualmente equivale al 60%. 

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) calculado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) mide la variación de precios mensuales (con relevamiento presencial, telefónico u online) de una canasta fija de bienes y servicios desarrollada a partir de la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (ENGHo) 2004/05

El impacto de la inflación, entre otros, es:

  • el deterioro de los Ingresos Populares (IP): sueldos, salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones,
  • la dificultad del análisis de factibilidad de los proyectos de inversión,
  • la distorsión generada en los Estados Contables de las sociedades y,
  • el diferencial de apropiación del excedente generado, según la envergadura de los actores involucrados, al interior de la cadena de productiva.
  • En este marco, analizar sus determinantes para definir las políticas que tiendan a ubicarla dentro de los estándares internacionales (del 1% al 3% anual) se convierte en una obligación irrenunciable.