A diez años de la muerte de Néstor Kirchner, referentes de los derechos humanos valoraron las políticas impulsadas por el expresidente y remarcaron como una de sus acciones más destacadas en la materia el pedido de perdón "en nombre del Estado" a los familiares y víctimas de la última dictadura cívico militar, en su discurso brindado en el 2004 en la sede de la ex ESMA.

En diferentes entrevistas concedidas a Télam, dirigentes de derechos humanos recordaron anécdotas compartidas con Kirchner, destacaron sus políticas y colocaron como denominador común el hecho de considerarlo como "un hijo y un compañero" de las organizaciones.

Para Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora, "hubo un antes y un después de Néstor Kirchner en los derechos humanos".

"Fue como un hijo, así lo hemos considerado las Madres y las Abuelas. Además fue el primer presidente que nos escuchó, que tomó nuestros reclamos como una política de Estado", agregó.

Almeida sostuvo que "todos dicen que somos personas necesarias y que no hay imprescindibles, pero Néstor era imprescindible. Por eso siempre estará con nosotros y en nuestros hijos, en nuestros 30 mil".

Por su parte, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini recordó: "Días antes del discurso de Néstor en la ex ESMA, dijo que iba a invitar a todos los gobernadores al acto, entonces yo respondí que si iban ellos las Madres no íbamos a estar presentes porque todos habían estado comprometidos con la dictadura".

"¡El lío que se armó, los gobernadores estaban enojadísimos!, pero para nosotras era un triunfo porque compartir con esos tipos ese día, en ese lugar, hubiera sido muy miserable", sostuvo.

A su turno, el secretario de Derechos Humanos, el nieto recuperado Horacio Pietragalla Corti, lo recordó así: "Néstor fue el compañero que tradujo en hechos los reclamos históricos de los organismos, y después de años de neoliberalismo y de impunidad, hizo que el país tomara la bandera de la Memoria, la Verdad y la Justicia".

"Un país con más derechos nacía a partir de ese 25 de mayo del 2003 y Argentina se transformó en ejemplo en el mundo. Los familiares y las víctimas directas vamos a estar agradecidas eternamente", aseveró.

Para el funcionario, entre "los tantos símbolos que nos dejó, fortaleció el emblema del pañuelo blanco no solo cuando abrió las puertas de la Casa de Gobierno a los organismos sino también cuando en su discurso en las Naciones Unidas dijo:'Todos somos hijos de nuestras Madres y Abuelas'".

"Néstor fue la bisagra en la participación política de la juventud y cuando bajó la imagen del dictador (Jorge Rafael Videla), comenzó a descolgar el odio de nuestra sociedad", concluyó.

En tanto, para Victoria Montenegro -legisladora porteña y también nieta recuperada- "con Néstor los derechos humanos pasaron a ser una política de Estado".

"El tomó el reclamo histórico de los organismos para convertirlo en una realidad efectiva del Estado argentino y a partir de ahí el fin de la impunidad, la apertura de los juicios por delitos de lesa humanidad, la recuperación de la Memoria, la incorporación del Día por el Derecho a la Identidad, y tal vez lo más simbólico y que marcó una generación entera, fue cuando Néstor bajó el cuadro de Videla", reseñó.