Por espacio de algo más de tres horas, la vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, declaró ayer ante el Tribunal Oral Federal Nº 2 en el marco del juicio en el que se investiga el presunto direccionamiento de contratos en favor del empresario Lázaro Báez durante su gobierno.

"Este es un tribunal del lawfare. Que seguramente tiene la condena escrita. A mí me absolvió la historia. Y a ustedes seguramente los va a condenar la historia", dijo la ex presidenta sobre el cierre de su declaración, tras lo cual rechazó la posibilidad de responder preguntas del tribunal y de la fiscalía.

Un rato antes, la senadora nacional aseguró que la causa que la tiene como procesada se lleva adelante porque "había que condenar a un gobierno, al que desendeudó al país" y sostuvo que no espera la absolución de la justicia porque la "absolvió la historia".

Toda la declaración de la ex jefa de Estado, giró en torno al concepto de lawfare -guerra jurídica- que, dijo,"fue un plan ideado por el gobierno saliente" y "forma parte del lawfare" planeado con "el auxilio invalorable del aparato judicial".

"Todo esto, el plan, fue ideado para una feroz, inédita persecución contra quien fuera presidenta de la República durante dos períodos consecutivos por el voto popular", sostuvo Fernández en lo que fue su primera declaración indagatoria ante un tribunal oral.

La ex mandataria se encuentra procesada como supuesta jefa de una asociación ilícita en la causa en la que es juzgada junto al empresario detenido Lázaro Báez, a cuyas firmas, según la acusación, se habría direccionado el 80 por ciento de la obra pública de Santa Cruz durante el kirchnerismo.

La vicepresidenta electa cerrará la ronda de declaraciones indagatorias y luego el Tribunal empezará a escuchar a los testigos.

Al inicio de la exposición de Cristina se generó una polémica a raíz de que la prensa televisiva comenzó a transmitir la audiencia pese a la prohibición reiterada por el Tribunal al inicio de la jornada de que eso no podía suceder.

El abogado de la senadora, Carlos Beraldi, presentó ayer un nuevo escrito para que permitan televisar la declaración de su defendida, lo que fue desestimado por los jueces.

Sin embargo, varios canales de televisión comenzaron a transmitir en directo con cámaras instaladas en la sala de prensa ubicadas adentro del recinto, hasta que por orden del Tribunal se cortó la transmisión de imagen por circuito cerrado y sólo se dejó el audio.

Al iniciar la indagatoria la ex presidenta cuestionó la negativa, y recordó que al inicio del juicio por el supuesto direccionamiento de obra pública en Santa Cruz la lectura de la acusación fue transmitida en vivo varias jornadas.

Cristina también se había quejado en su cuenta de Twitter por lo dispuesto por el TOF 2, al considerar que fue ese mismo tribunal "que ahora deniega la transmisión en vivo de mi declaración como acusada, que no es otra cosa que mi principal acto de defensa" el que impulsó y votó a favor de "la transmisión en vivo de otros juicios orales".