En medio de las negociaciones con los integrantes de la misión del Fondo Monetario Internacional ( FMI) en la Argentina, el presidente Alberto Fernández aseguró que espera lograr un acuerdo que incluya un "programa de objetivos" y "una mejor redistribución del ingreso" para el pago de la deuda externa.

Fernández también adelantó que busca avanzar en un esquema de tarifas "selectivas" de acuerdo al ingreso de los ciudadanos, en línea con el debate actual por el Aporte Solidario de las grandes fortunas, proyecto de ley que grava por única vez los patrimonios superiores a 200 millones de pesos y que ya obtuvo media sanción en diputados.

Por otro lado, contó cuál es la situación de Argentina para recibir las diferentes vacunas contra el coronavirus, cuándo se podrá comenzar a aplicar las dosis a la población y a cuántas personas proyectan alcanzar.

Deuda

El Presidente planteó que "el objetivo de la economía argentina es lograr la racionalidad" tras "un déficit fiscal que creció por la inversión adicional para superar la pandemia" del coronavirus, y enfatizó que "hay que reducir el déficit público" porque "no es bueno en ninguna circunstancia".

"La reducción del déficit va a ayudar a que la inflación vaya cediendo", y para lograrlo hay dos posibilidades: "Una es achicar la economía, que genera pobreza y reduce la actividad económica; y la otra es crecer, como hicimos en 2003 con Néstor (Kirchner), sin los programas del Fondo, que ya sabemos cómo terminan", afirmó en una entrevista con la señal NET.

Para reducir el déficit, apostó que un "acuerdo definitivo" con el FMI "despertará la confianza" a través de "un programa de objetivos" y "una mejor redistribución del ingreso". "La única preocupación que tiene el FMI es el déficit fiscal, que es la misma que tengo yo", subrayó.

Precios, inflación y tarifas

Fernández cuestionó que en la construcción hubo subas de precios "especulativas de algunos corralones" y alertó que la Secretaría de Comercio está trabajando al respecto porque "nadie puede especular con esto". "No lo voy a permitir", manifestó el mandatario, y prometió que no tolerará "la especulación en pandemia con gente que está sufriendo y con gente por debajo de la línea de la pobreza".

Para el Presidente, "una de las cosas buenas que nos dejó la pandemia es que nos permitió determinar la realidad de cada argentino". "Nos pasó un tsunami, y no quiero que unos pícaros le ganen a la mayoría de los argentinos", señaló, y lamentó que "los grandes perdedores" fueron los cuentapropistas, los empleados y las pymes, que "recién ahora ven una recuperación".

Consultado sobre las jubilaciones, sostuvo que su Gobierno se comprometió a que "de enero a diciembre" el sector pasivo pueda "ganarle a la inflación". "Le ganamos a la inflación con ese universo del 85% de los jubilados. Hay que recomponer de modo creciente el ingreso de los jubilados y garantizar que cada año que pasa estén un poquito mejor que la inflación", remarcó.

En tanto, el mandatario indicó que las tarifas "se discutirán en marzo próximo" con un plan en el que "por primera vez serán selectivas". "Hay que cambiar la lógica", expuso, y recordó: "Hasta que llegamos, las tarifas estaban dolarizadas, y eso no lo vamos a repetir".

Sobre el precio de los alimentos, indicó que hubo un "nivel de congelamiento durante muchos meses y en el último mes el descongelamiento fue precipitado", por lo que para salir de los precios congelados se debe actuar con "mucho cuidado" porque eso "afecta a los sectores que gastan exclusivamente en comida".

Pandemia y vacunas

El Presidente explicó cuál es la situación de Argentina para recibir las vacunas contra el coronavirus (Covid-19) de los principales fabricantes internacionales que están en carrera, como la Sputnik V de Rusia, Pfizer y AstraZeneca.

Fernández reseñó que el Estrado argentino tenía acordado con el laboratorio Pfizer y la Federación Rusa recibir esos productos en diciembre y empezar a aplicarlos durante ese mismo mes, aunque el primero "se demoró".

"Teníamos para vacunar a 750 mil personas. Empezamos a hablar con Rusia, que nos ofreció 10 millones de dosis en diciembre y 15 millones más en enero, pero advertimos que no hay tiempo material, no tenemos infraestructura", indicó.

Al respecto, Fernández calculó que el Estado nacional estará en condiciones de "vacunar 5 millones de personas", en las cuentas más "racionales", mientras las proyecciones más optimistas apuntan a "7 millones".

"Estamos tratando de cerrar el contrato para tener la vacuna rusa en diciembre y empezar a vacunar en enero y febrero, y en marzo seguramente tendremos la de AstraZeneca y ya podremos seguir con esa", cerró.

Fernández defendió la forma en que su gobierno gestionó la pandemia al advertir: "Si no hubiéramos hecho lo que hicimos, la infección hubiera circulado a mayor velocidad y la cantidad de muertos hubiera sido infinitamente mayor".

El jefe de Estado destacó que "el sistema de salud pudo dar respuesta a cada uno que demandó atención sanitaria" y que esos objetivos se consiguieron a través de un "enorme esfuerzo de gobernadores e intendentes, sin distinción política, porque fuimos capaces de estar todos juntos para resolver un problema que nos atacaba a todos".

También sostuvo que "lo peor de gobernar en la pandemia es que uno gobierna lo desconocido, y es una experiencia que no se la deseo a nadie; debe ser lo más parecido a caminar en un pantano", graficó.