Los gremios aeronáuticos APA, APTA, APLA, Atcpea, UPSA y UALA se reunieron en las últimas horas para declararse en estado de alerta y movilización. Mediante un comunicado indicaron que "en un momento en que el gobierno nacional promueve el ingreso masivo de empresas aerocomerciales, varias low cost como Flybondi, la cual presta un servicio deficiente y operativamente temerario, con el fin real y último de flexibilizar nuestro mercado laboral, quebrantando convenios laborales y devaluando normativas de seguridad, para potenciar la rentabilidad de quienes controlan ese negocio aerocomercial".

Según indicaron, se "realizarán todas las medidas sindicales necesarias, para solucionar los graves perjuicios que la actual política aerocomercial está creando a los intereses nacionales, los derechos de los trabajadores aeronáuticos y la seguridad operacional aérea argentina".

Va de suyo que a las voces de alerta que en especial los pilotos de APLA que lidera Pablo Biró vienen sosteniendo, desde fines de 2015, que la política aerocomercial de la Casa Rosada apunta a favorecer intereses privados, en desmedro de la soberanía de las líneas de bandera y de la soberanía aérea de la nación. En este punto, inclusive habían logrado un tramo de "relaciones estables" cuando la ejecutiva Isela Constantini estuvo al frente de Aerolíneas Argentinas y desde APLA consideraron que esa buena relación con ese sindicato y otras organizaciones terminó por "sellar el final" del mandato de Constantini.

Incluso respecto al auge de las empresas low cost, hicieron hincapié en señalar que el antecedente indiscutible de las bajo costo se fijaba en lo que constituyó LAPA para el servicio aerocomercial y que al abrir las puertas de ese tipo de compañías en la navegación llegaría el momento donde "lloverían muertos" en ocasión ya demasiado tardía para lamentarse, pero aún así consideraban que estaban obligados a denunciarlo.