El presidente Alberto Fernández anunció la intervención del Sistema Penitenciario Federal, ante las denuncias por presunto espionaje ilegal llevado a cabo por la Agencia Federal de Inteligencia ( AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri. "Vamos a ocuparnos de intervenirlo y de ciertas cosas que nunca más quiero que ocurran", enfatizó. 

El mandatario aseguró que las presentaciones judiciales sobre la causa por seguimiento ilegal desde la agencia de inteligencia despiertan una "enorme preocupación", por lo que designará a un funcionario a cargo de la subsecretaría de Asuntos Penitenciarios que "tendrá el rol de intervención del Servicio Penitenciario Federal".

"Espero que la Justicia haga lo que tiene que hacer con las denuncias de espionaje", resaltó Fernández en declaraciones a Radio10.

"Esos delitos que ocurrieron, son hechos que nosotros nos pasamos hablando sobre lo que presumíamos que ocurría en los medios, y nadie se ocupó de levantar esas palabras nuestras para investigar. Ahora resulta que apareció la investigación", señaló el mandatario, y aseguró que como Jefe de Estado va a garantizar que "nunca más vuelva a ocurrir".

"Yo fui a Ezeiza y seguramente habré sido escuchado como todos los que fuguran en la lista", vaticinó. 

Canje de deuda

El mandatario también se refirió al proceso de negociación con acreedores y remarcó que se encuentra trabajando con el Ministro de Economía, Martín Guzmán, para definir "el detalle final" de la propuesta oficial. 

"Quiere encontrar un acuerdo, y esta tarde me reuniré con Guzman (Martín) para ver el detalle final de la nueva propuesta que se presentará", adelantó Fernández. 

Además volvió a reiterar su "voluntad" por cerrar la discusión y enfatizó en que "Argentina va a mejorar su oferta, pero no va a poner en riesgo la sostenibilidad de la deuda ni de la economía".

"No quiero que tengamos una deuda que se pueda pagar y sacrifiquemos a los que menos tienen", subrayó. 

Intervención de Vicentín 

En relación a los coletazos que se dieron tras el anuncio de intervención y búsqueda de expropiación de la agroesportadora Vicentín, el Presidente reiteró que desde su gobierno existe una "vocación" porque la firma "siga siendo argentina" y que sea "manejada y rescatada de la situación en la que está".

"No estamos allí para avasallar los derechos de nadie. Estaba "en dificultades para seguir operando", señaló Fernández. 

"No podría perdonarme verme de brazos cruzados cómo la empresa Vicentin se cae y los trabajadores se quedan sin trabajo. Con esta medida se está tratando de preservar las fuentes de trabajo", subrayó. 
 

Sobre las críticas que recibió por parte del ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, Alberto Fernández cruzó los dichos del ex funcionario y aseguró que "celebra que se preocupe por la legalidad".

"Celebro que Moreno se preocupe por la legalidad antes de que entre con guantes de box y matones a una asamblea", sentenció.

El ex funcionario de la Cristina Kirchner había rechazado la intervención del poder Ejecutivo por "no tener facultades para hacerlo”.

“La discusión central hoy es que mientras se procesa la ley de expropiación, que sí es legal, tenemos un problema muy serio sobre quién va a administrar la compañía. Solo lo puede decidir el juez, por lo que ayer Alberto se apresuró”, consideró.