Alberto Fernández apela a la unidad con los intendentes
El Presidente comenzó con recorridas por el conurbano con el fin de sellar la alianza política de cara al 2023. El jefe de Estado visitará mañana obras en Pilar.
Alberto Fernández tomó nota de la dura carta de los intendentes del conurbano que le reclamaron "garantizar la mesa de los argentinos" y comenzó a focalizar su agenda en el conurbano bonaerense.
En el medio de la tensión política entre el Presidente y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, un grupo de intendentes peronistas del conurbano bonaerense se reunió hace un mes en La Matanza con un contundente mensaje al Gobierno por la situación económica.
La semana pasada, Alberto Fernández pisó el territorio de Moreno y recorrió obras junto a la intendenta Mariel Fernández y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis. En ese recorrido volvió a mostrarse en cercanía con la gente y busca de recuperar la territorialidad del distrito electoral más importante del país.
El miércoles pasado también estuvo en José C. Paz junto al intendente Mario Ishii en un acto donde lanzó la contundente frase: “El que quiera hacerme creer que el 2023 está perdido, un carajo. Un carajo estamos perdidos”.
Mañana compartirá un acto con el intendente de Pilar, Federico de Achaval, con quien recorrerá las obras de un hospital local. El mandatario municipal fue uno de los firmantes de la carta que le entregaron al Presidente en marzo pasado con reclamos por la situación social.
Elecciones 2023
Fernández comenzó con estas bajadas al conurbano desde hace varias semanas con el objetivo de dejar un mensaje de que continuarán las obras públicas prometidas y bregar por la unidad del Frente de Todos de cara al 2023.
Pese a que resta mucho tiempo para las elecciones, sigue vigente la idea de una reelección. En los últimos días, sectores del kirchnerismo duro pregonaron por una candidatura presidencial de Cristina Kirchner. Varios mandatarios municipales también pelearán por un nuevo mandato. Algunos manifestaron la intención de desdoblar las elecciones en sus distritos, un proyecto que aún está bastante verde.
Despúes de los anuncios del bono a los jubilados y trabajadores informales para recomponer el salario frente a la inflación, el Gobierno espera entrar en una especie de tregua con los sectores internas más críticos que responden al cristinismo.

