A días del deadline, el presidente Alberto Fernández busca cubrirse de todos los frentes para la negociación de la reestructuración de la deuda externa. Primero, consiguió el aval unánime de los gobernadores y de la CGT. Ahora, buscará el apoyo político del sector empresario, rural y los bancos.

Esta tarde a las 17, el mandatario mantendrá una audiencia en la residencia de Olivos con los principales representantes de esos sectores a la espera de la respuesta de los bonistas a la oferta de renegociación, que ya fue rechazada por tres de los grandes grupos tenedores.

Asistirán los titulares y representantes de la Unión Industrial Argentina, de la Cámara de Comercio, de la Cámara de la Construcción, de la CGT, de la Asociación de Bancos de la República Argentina, la Sociedad Rural y la Bolsa de Comercio. El Presidente estará acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán.

El Gobierno mantiene una pulseada intensa con los bonistas a sólo cuatro días de que se venza el plazo para que los acreedores acepten la propuesta oficial. Ayer, los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dieron su apoyo explícito.

"Las fuerzas políticas en su conjunto tenemos que hacer el mayor esfuerzo posible y dar todo el apoyo para que Argentina pueda redefinir sus compromisos de forma sostenible de modo de poder cumplir con sus obligaciones y evitar la cesación de pagos o default", indicaron en un comunicado.

El viernes 8 de mayo vencerá el plazo para que los acreedores acepten o rechacen la propuesta del Gobierno para el canje de deuda, a menos que las autoridades nacionales decidan extenderlo hasta el 22 de este mes, misma fecha en que se definirá si el país entra o no en default.

Guzmán ratificó en varias ocasiones que no cederá a cambiar su oferta porque es "Argentina no puede pagar más", pero los bonistas tampoco dan el brazo a torcer, y buscan un cambio que los beneficie: mientras operan con el fantasma del default, ya hay tres grandes grupos de acreedores que manifestaron su rechazo, y uno de ellos tendrá hoy por la tarde una reunión virtual con otros bonistas más pequeños para intentar convencerlos de que no ingresen.

El mercado prevé una baja tasa de adhesión a la propuesta del Gobierno, y espera que el Ejecutivo amplíe la vigencia de la oferta dos semanas: el 22 de mayo se terminan los 30 días de gracia para el pago de los cupones de los bonos globales 21, 26 y 46 que el Gobierno optó por no cancelar en abril.