El presidente Alberto Fernández recibió a su grupo de amigos más íntimos en una cena en la Quinta de Olivos para celebrar el cumpleaños número 63 del diputado nacional Eduardo Valdés, pero también para despedir a los embajadores Jorge Argüello y Alberto Iribarne antes de su partida a Estados Unidos y Uruguay, respectivamente.

Además del diputado agasajado y los embajadores designados, en la cena estuvieron Claudio Ferreño, jefe del bloque de legisladores porteños del oficialismo; Guillermo Olivieri, secretario de Culto; Julio Vitobello, secretario general de la Presidencia; Carlos Montero, síndico general de la Nación; Miguel Ángel Pesce, presidente del Banco Central; y el director del Banco Nación, Raúl Garre.

Argüello cumplirá un rol central para la Argentina como embajador en Estados Unidos, ya que estará a cargo de la coordinación de los representantes nacionales en las Naciones Unidas ( ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), el Fondo Monetario Internacional ( FMI), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo ( BID). También será sherpa (negociador o facilitador de acuerdos) en el G20 que se hará en Arabia Saudita.

Ya se había desempeñado como embajador en Washington durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, y ahora cuenta con el visto bueno de la Casa Blanca para volver a ocupar ese rol. De hecho, hace unos días visitó al presidente Donald Trump, quien le transmitió su intención de colaborar con la renegociación de la deuda.

Iribarne, por su parte, será el representante de Argentina en Uruguay y deberá manejar las relaciones con el gobierno de Luis Lacalle Pou, próximo a asumir la presidencia el primero de marzo. Alberto Fernández adelantó que no podrá estar presente ese día ya que coincide con la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso nacional.

Con esta cena, el Presidente replicó la reunión que había organizado en diciembre, después de Navidad y al poco tiempo de asumir la conducción del país, en la que también se juntó con su círculo más cercano en su despacho. En esa ocasión, Fernández remarcó: "Trabajo 24 por 24 y con mucha adrenalina todos los días porque hay que sacar el país adelante en forma inmediata y no podemos perder el tiempo. Pero no siento agobio por eso".