A más de siete meses de la llegada del coronavirus a la Argentina, el presidente Alberto Fernández cree que para el año que viene "tendremos resuelto el tema y gran parte de la vacuna estará suminstrada", mientras que espera tener las dosis disponibles para la población antes de que suceda una "segunda ola", al comparar la situación nacional con la de Europa.

"Creo que el año que viene tendremos resuelto el tema y gran parte de la vacuna estará suminstrada", sostuvo el mandatario, quien ratificó que "va a haber vacuna", durante una entrevista con radio La Metro.

Fernández afirmó que Argentina tiene "negociaciones con todos por la vacuna", y alertó con un pedido de cuidado y responsabilidad para evitar que antes de la llegada de la vacuna haya una "segunda ola" de coronavirus en el país, como ya sucede en varios países de Europa.

"Yo me la pasé diciendo que mi mayor temor era el rebrote, que hoy está viviendo Europa, y lo que quisiera es que tengamos la vacuna cuanto antes para poder evitar nosotros la segunda ola... hasta entonces, tenemos que cuidarnos todos los argentinos", remarcó.

Por otra parte, mostró su preocupación sobre la situación epidemiológica y la tensión que vive el sistema de salud, ya que "hoy entre siete y ocho provincias tienen el sesenta por ciento de los casos del país", sostuvo.

"Nosotros al principio le prestamos mucha atención al Área Metropolitana de Buenos Aires, y creo que el resto del país pensó que no les iba a tocar, que era un problema de los grandes conglomerados; pero ahora vemos que no es así", planteó.

De acuerdo al último reporte epidemiológico del Ministerio de Salud, emitido anoche, hay 1.102.301 casos de Covid-19 en Argentina, de los cuales 29.301 fallecieron y 5.038 están internados en terapia intensiva. El 64% de las camas de cuidados críticos de todo el país están ocupadas, tanto por personas con y sin coronavirus. En el AMBA, ese porcentaje de ocupación es de 61,8%, aunque hay provincias que rondan el 90%, como Río Negro y Tucumán, mientras que Neuquén alcanzó el 96%.

A pesar de los altos niveles de ocupación de terapia intensiva, Fernández destacó la inversión del Estado para agregar camas y centros de salud. "En el Gran Buenos Aires había 960 camas y hoy hay más de 2000, y se llegaron a usar 1.700. Toda esa gente hubiese quedado sin atención médica" sin esas incorporaciones, recordó.

"Los números a todos nos duelen y hubiéramos preferido no llegar nunca, pero cuando comenzamos a dominar el tema en el AMBA, se trasladó al Interior con una virulencia que uno no esperaba", lamentó el Presidente.